BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
El presente guarda
demasiados fósiles
huéspedes fibrosos
llantos desprevenidos
con azucenas de por medio
guardo yo a su vez
un exceso de cadáveres
de rectángulos acometidos
de intentos yugulares
de persianas estancadas
en la dulce materia de la lluvia.
Me consuela enardecer
tantos viejos trastos
tantas bicicletas hostiles
que maltrato por puro divertimento
hasta que me llamen crío, de nuevo.
Hoy sin ir más lejos
me miré al espejo
como cada día desde que salí
de la tumba, maldiciendo
su mañana fresca
y su manzana podrida.
Dentro un gusano azul
deliberaba, tropezando
tenía estrellas cosidas al brazo
eran gitanos comiendo la misma sopa
en turnos de a cuatro
yo miraba anochecer
creando el sistema protector
y no había más que una llama de luz
en mitad de aquel oasis de temperatura
fría.
Miraba por mirar
dirían ustedes
los abominables hombres de pie
en un Manhattan recién adquirido
y exportado a una selva africana.
©
demasiados fósiles
huéspedes fibrosos
llantos desprevenidos
con azucenas de por medio
guardo yo a su vez
un exceso de cadáveres
de rectángulos acometidos
de intentos yugulares
de persianas estancadas
en la dulce materia de la lluvia.
Me consuela enardecer
tantos viejos trastos
tantas bicicletas hostiles
que maltrato por puro divertimento
hasta que me llamen crío, de nuevo.
Hoy sin ir más lejos
me miré al espejo
como cada día desde que salí
de la tumba, maldiciendo
su mañana fresca
y su manzana podrida.
Dentro un gusano azul
deliberaba, tropezando
tenía estrellas cosidas al brazo
eran gitanos comiendo la misma sopa
en turnos de a cuatro
yo miraba anochecer
creando el sistema protector
y no había más que una llama de luz
en mitad de aquel oasis de temperatura
fría.
Miraba por mirar
dirían ustedes
los abominables hombres de pie
en un Manhattan recién adquirido
y exportado a una selva africana.
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