Halcon 0
Poeta que considera el portal su segunda casa
Despierto y te amo en silencio
Sin palabras, sin que te des cuenta, calladamente
Estoy cerca de ti, escuchando como late tu corazón dormido
Abrigandome con el calor de tu cuerpo
Respirando tu aliento, sin creerme aún que eres mi sueño
No puedo mas que imaginarte
Lo lejos que estas de mi y no poder tocarte
Como poder vivir tu ausencia cada noche, sin tener la esperanza de poder verte en mi amanecer
Para poder sentir esa mirada y la dulzura de tus labios otra vez
Si, soy ese tonto enamorado
Que despierta noche tras noche, viendo tu rostro soñado
Ese que se enamoró de esa sonrisa, como un regalo de Dios
Ese que en cada alborada mira el adios de las estrellas, porque quiere encontrarse con esa mirada que luce como el sol
Ese que siente el dulce aroma de la mañana y recuerda tu olor como el perfume de una flor
Aquel que cuando tu le hablabas, aparecían todos sus anhelos dentro de un sueño
Su corazón galopaba en busca de tu alma, sin pensar que ya tenía dueño
Ese que ahora ya no sabe vivir sin ti
Porque su mundo eres tu y si ya no estás, en él, no merece la pena vivir
Sin palabras, sin que te des cuenta, calladamente
Estoy cerca de ti, escuchando como late tu corazón dormido
Abrigandome con el calor de tu cuerpo
Respirando tu aliento, sin creerme aún que eres mi sueño
No puedo mas que imaginarte
Lo lejos que estas de mi y no poder tocarte
Como poder vivir tu ausencia cada noche, sin tener la esperanza de poder verte en mi amanecer
Para poder sentir esa mirada y la dulzura de tus labios otra vez
Si, soy ese tonto enamorado
Que despierta noche tras noche, viendo tu rostro soñado
Ese que se enamoró de esa sonrisa, como un regalo de Dios
Ese que en cada alborada mira el adios de las estrellas, porque quiere encontrarse con esa mirada que luce como el sol
Ese que siente el dulce aroma de la mañana y recuerda tu olor como el perfume de una flor
Aquel que cuando tu le hablabas, aparecían todos sus anhelos dentro de un sueño
Su corazón galopaba en busca de tu alma, sin pensar que ya tenía dueño
Ese que ahora ya no sabe vivir sin ti
Porque su mundo eres tu y si ya no estás, en él, no merece la pena vivir