Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
Santísima Muerte,
señora del ósculo amargo,
ángel de piel de escarcha,
amante del abrazo helado.
¿Dónde se extravían tus pasos?
¿Por qué es tu dilación?
¿No es aun mi tiempo?
¿En vano te estoy invocando?
Esta vida, estos fardos,
Señora, me están fatigando.
Mis manos están en silencio,
mis ojos me dictan espantos,
mis pies se enraízan en el polvo,
mi corazón se anega en llanto.
Santísima Muerte,
belleza de un solo atisbo,
ángel de silencio solemne,
doncella del torvo abismo.
¿Por qué no llegas de prisa?
¿Por qué no escucho tu vuelo?
¿No soy digno de tu visita?
¿No te es dulce mi cantico?
Santísima Muerte,
acepta el impío holocausto
que fluye del cansancio de mis venas,
rojo elixir, licor de odio,
que por ti, con premura, derramo.
señora del ósculo amargo,
ángel de piel de escarcha,
amante del abrazo helado.
¿Dónde se extravían tus pasos?
¿Por qué es tu dilación?
¿No es aun mi tiempo?
¿En vano te estoy invocando?
Esta vida, estos fardos,
Señora, me están fatigando.
Mis manos están en silencio,
mis ojos me dictan espantos,
mis pies se enraízan en el polvo,
mi corazón se anega en llanto.
Santísima Muerte,
belleza de un solo atisbo,
ángel de silencio solemne,
doncella del torvo abismo.
¿Por qué no llegas de prisa?
¿Por qué no escucho tu vuelo?
¿No soy digno de tu visita?
¿No te es dulce mi cantico?
Santísima Muerte,
acepta el impío holocausto
que fluye del cansancio de mis venas,
rojo elixir, licor de odio,
que por ti, con premura, derramo.