licprof
Poeta fiel al portal
la imagen se repite una y mil veces, en su cabeza: los ojos deslumbrantes de la mujer fijos en sus ojos (como queriendo
hipnotizarlo, o algo por el estilo) mientras procede a la fellatio: esto se reitera durante un buen rato, mientras la cabeza de la dama
sube y baja durante unos instantes: esto lo ha aprendido de la pornografìa, cuando era chico: en los oscuros cines repletos de
onanistas, con su olor caracterìstico, los lòbregos y siniestros cines hoy devenidos templos universales, pero entonces se
desarrollaban las màs crudas y cursis escenas mìnimamente eròticas: obviamente, las tramas eran absolutamente deshilachadas,
mostraban la hilacha permanentemente; por otra parte, pero volviendo al tema en cuestiòn: en esos cines aprehendiò la imagen
de la heroìna enfiestada por àvidos truhanes en eternos trìos sexuales, con frecuencia, no se apreciaba el rostro de la bella ya que
tenìa grandes anteojos de sol, màscaras, antifaces de carnaval y esas clases de fetiches marxistas y postfreudianos: no es todo:
con harta frecuencia, sucedìa que en los intervalos salìamos al hall de entrada y el baño se llenaba de tipos que fumaban y se for
maba una caliente nube blanca: las puertas de los baños son ricas en ilustraciones y un idioma soez, bàsicamente irreproducible,
incluyendo telèfonos incluso, valga la redundancia (por un momento pensè que habrìa censura previa, lo cual es anticonstitucional)
charlas ineficaces y, sobre todo, muy breves, como telegramas, obviamente, no habìa una sola mujer en todo el cine, ellas estaban
adentro de la pelìcula y los tipos afuera, en el cine propiamente dicho, propiamente, se pajeaban? es posible, pero yo nunca vi a
nadie hacerlo: el perfume era indescriptible eso sì y peculiar: cine continuado: el espectàculo empieza cuando Ud. acaba
hipnotizarlo, o algo por el estilo) mientras procede a la fellatio: esto se reitera durante un buen rato, mientras la cabeza de la dama
sube y baja durante unos instantes: esto lo ha aprendido de la pornografìa, cuando era chico: en los oscuros cines repletos de
onanistas, con su olor caracterìstico, los lòbregos y siniestros cines hoy devenidos templos universales, pero entonces se
desarrollaban las màs crudas y cursis escenas mìnimamente eròticas: obviamente, las tramas eran absolutamente deshilachadas,
mostraban la hilacha permanentemente; por otra parte, pero volviendo al tema en cuestiòn: en esos cines aprehendiò la imagen
de la heroìna enfiestada por àvidos truhanes en eternos trìos sexuales, con frecuencia, no se apreciaba el rostro de la bella ya que
tenìa grandes anteojos de sol, màscaras, antifaces de carnaval y esas clases de fetiches marxistas y postfreudianos: no es todo:
con harta frecuencia, sucedìa que en los intervalos salìamos al hall de entrada y el baño se llenaba de tipos que fumaban y se for
maba una caliente nube blanca: las puertas de los baños son ricas en ilustraciones y un idioma soez, bàsicamente irreproducible,
incluyendo telèfonos incluso, valga la redundancia (por un momento pensè que habrìa censura previa, lo cual es anticonstitucional)
charlas ineficaces y, sobre todo, muy breves, como telegramas, obviamente, no habìa una sola mujer en todo el cine, ellas estaban
adentro de la pelìcula y los tipos afuera, en el cine propiamente dicho, propiamente, se pajeaban? es posible, pero yo nunca vi a
nadie hacerlo: el perfume era indescriptible eso sì y peculiar: cine continuado: el espectàculo empieza cuando Ud. acaba