QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Plasmando este soneto mi alma triste
interno un desencanto me ensombrece
y observo inevitable cómo crece
por medio de la antítesis que viste.
Apenas mi entereza ya resiste
al tiempo que mi cuerpo se estremece
testigo de una angustia que padece
flagelos de un dolor que atroz embiste.
Divago careciendo de entusiasmo
perdido y sin apenas ilusiones
que junten, otra vez, a nuestras vidas.
Dejaste, de tu ser, a un ocre espasmo
cambiándome tu amor en decepciones
tornadas laberintos sin salidas.
Última edición: