jmacgar
Poeta veterano en el portal
Aparición
En horas muy tempranas, con los claros
de la rosada aurora, yo os oí
y lo sutil de vuestra voz seguí
dejando mi aposento al escucharos.
Mis ojos encendidos como faros
os buscaron ansiosos y ante mi
desplegó su aleteo un colibrí
¿acaso vos tras él queréis taparos?
Y allí, fuera de casa, en los jardines,
solos el ave y yo, se obró el prodigio
de veros y de oíros claramente;
de lo que sucedió tras los maitines
el recuerdo, indeleble, está en mi mente,
y en mi alma está guardado tal vestigio.
--------------
Última edición: