Asklepios
Incinerando envidias
Apenas nadie es capaz de distinguir ese olor que todos tenemos. ese que nace del roce diario que mantenemos con la muerte. se dice que es olor, que sólo se puede apreciar en total oscuridad, y que no siempre es así.
Yo creo que, si consiguiéramos separar la aleación que, durante el día se va formando en nuestro aliento, quizás consigamos llegar a tener alguna opción de poder, en la distancia, la humareda que producen las melancolías que tanto deseamos aceptar, y así podernos hacer una mejor idea de dónde están nuestros propios límites, y dónde los de ese eterno acompañante, a veces pesado, a veces impertinente, a veces...
Yo creo que, si consiguiéramos separar la aleación que, durante el día se va formando en nuestro aliento, quizás consigamos llegar a tener alguna opción de poder, en la distancia, la humareda que producen las melancolías que tanto deseamos aceptar, y así podernos hacer una mejor idea de dónde están nuestros propios límites, y dónde los de ese eterno acompañante, a veces pesado, a veces impertinente, a veces...