" La desgracia fue mi dios ."
ARTHUR RIMBAUD
Encontré a un montón de gente decente
intentando aclarar sus ideas
en una especie de danza epiléptica sin sentido
con una soga atada a un árbol
en un paisaje desértico y sin eperanza.
Les atemorizaba su espíritu
más que sus cuerpos efímeros y fugaces.
En la búsqueda del culpable
se conviertieron en expertos
infringiendo daños incalculables;
luchaban por hacerse visibles
detrás de sus muros inquebrantables.
Con las últimas luces de farolas ya apagadas
eran aterradores y lastimosos.
! Sé tu mismo !
Pero para ser yo mismo; ¿ cómo tengo que ser ?
" deshumana "
ARTHUR RIMBAUD
Encontré a un montón de gente decente
intentando aclarar sus ideas
en una especie de danza epiléptica sin sentido
con una soga atada a un árbol
en un paisaje desértico y sin eperanza.
Les atemorizaba su espíritu
más que sus cuerpos efímeros y fugaces.
En la búsqueda del culpable
se conviertieron en expertos
infringiendo daños incalculables;
luchaban por hacerse visibles
detrás de sus muros inquebrantables.
Con las últimas luces de farolas ya apagadas
eran aterradores y lastimosos.
! Sé tu mismo !
Pero para ser yo mismo; ¿ cómo tengo que ser ?
" deshumana "