averapaz
Poeta recién llegado
Todo es por nada y nada es tan real como solía serlo todo.
Todo cabe en una mirada.
Mi vida entera ahora depende de esto y me siento esclavo de la situación.
Como si fuera mentira todo lo que creí y como si la palabra "nunca" nunca hubiera existido en mí a pesar de tantas miles pronunciada, la locura de mis pensamientos no puede estarse quieta y la demagogia de mis sentimientos me hace tambalear en la fina línea de la cordura.
Todo empieza a cambiar.
El conocimiento de una nada preexistente en mí me obliga a replantear todas mis creencias y mis costumbres y me hace dar fe de algo nuevo y para lo que quizá no esté preparado; de algo a modo de negación tantas veces obligado de apatía e indiferencia; de algo de lo que supuse no sería ni siquiera testigo alguna vez y de lo que ahora parezco protagonizar.
Ahora nada es igual.
Rompiendo los esquemas de la física y la ciencia e incluso de la misma ilógica de la religión, conozco la existencia de un mundo nuevo, tan cierto como hermoso; tan real como los rútiles unicornios danzando en la cabeza siempre inocente de la infancia; tan real y tan hermoso como tú, tú que apenas te conozco y eres todo cuanto conozco.
Sutileza imperante.
Haz llegado de ese mundo extinguigo en las brasas de una constelación, vienes de aquella tierra perdida en la infancia a este mundo triste, vacío y perecedero. Contaminas con tu dulzura y tu fantasía esta realidad cargada de rutina y odio y pones palabras, pensamientos e imágenes en las mentes siempre inquietas y sucias de amor de todos con cuantos te cruzas.
Privilegio importante.
Yo no espero ni quiero la necesidad de ver pasar por mi cabeza esas palabras, pensamientos e imágenes que tanto he despreciado notar en los demás. Yo no espero ni quiero perder la oportunidad de contar con el privilegio y el orgullo de tenerte a mi lado, ángel caído de la fantasía. Yo quiero ser el único que te muerda la boca, quiero saber que la vida contigo no va a terminar.
Esto no es una declaración de amor, es una apuesta por el rock and roll.
Todo cabe en una mirada.
Mi vida entera ahora depende de esto y me siento esclavo de la situación.
Como si fuera mentira todo lo que creí y como si la palabra "nunca" nunca hubiera existido en mí a pesar de tantas miles pronunciada, la locura de mis pensamientos no puede estarse quieta y la demagogia de mis sentimientos me hace tambalear en la fina línea de la cordura.
Todo empieza a cambiar.
El conocimiento de una nada preexistente en mí me obliga a replantear todas mis creencias y mis costumbres y me hace dar fe de algo nuevo y para lo que quizá no esté preparado; de algo a modo de negación tantas veces obligado de apatía e indiferencia; de algo de lo que supuse no sería ni siquiera testigo alguna vez y de lo que ahora parezco protagonizar.
Ahora nada es igual.
Rompiendo los esquemas de la física y la ciencia e incluso de la misma ilógica de la religión, conozco la existencia de un mundo nuevo, tan cierto como hermoso; tan real como los rútiles unicornios danzando en la cabeza siempre inocente de la infancia; tan real y tan hermoso como tú, tú que apenas te conozco y eres todo cuanto conozco.
Sutileza imperante.
Haz llegado de ese mundo extinguigo en las brasas de una constelación, vienes de aquella tierra perdida en la infancia a este mundo triste, vacío y perecedero. Contaminas con tu dulzura y tu fantasía esta realidad cargada de rutina y odio y pones palabras, pensamientos e imágenes en las mentes siempre inquietas y sucias de amor de todos con cuantos te cruzas.
Privilegio importante.
Yo no espero ni quiero la necesidad de ver pasar por mi cabeza esas palabras, pensamientos e imágenes que tanto he despreciado notar en los demás. Yo no espero ni quiero perder la oportunidad de contar con el privilegio y el orgullo de tenerte a mi lado, ángel caído de la fantasía. Yo quiero ser el único que te muerda la boca, quiero saber que la vida contigo no va a terminar.
Esto no es una declaración de amor, es una apuesta por el rock and roll.