A Marga, mi esposa
AQUEL DÍA
Aquel día de calor yo no sabía
que aquella hoja blanca y nacarada
tendría la más bella poesía
escrita con mi alma enamorada.
Y a pesar de los años todavía
queda tinta en mi pluma ilusionada
para el verso que haga el día a día
a tu lado de vida esperanzada.
Y nos queda el todavía por llegar,
y lo haremos llegar, y mano a mano,
y tenemos aún mucho que soñar.
Si nada en estos años fuera en vano
nos queda mucho amor que conjugar,
esposa, porque aún es muy temprano.
Salva González Moles.
24/3/3026
AQUEL DÍA
Aquel día de calor yo no sabía
que aquella hoja blanca y nacarada
tendría la más bella poesía
escrita con mi alma enamorada.
Y a pesar de los años todavía
queda tinta en mi pluma ilusionada
para el verso que haga el día a día
a tu lado de vida esperanzada.
Y nos queda el todavía por llegar,
y lo haremos llegar, y mano a mano,
y tenemos aún mucho que soñar.
Si nada en estos años fuera en vano
nos queda mucho amor que conjugar,
esposa, porque aún es muy temprano.
Salva González Moles.
24/3/3026