E
Edith Elvira Colqui Rojas
Invitado
Aquella banca vacía,
rodeada de hojas secas amarillas,
trae a la memoria,
un amor de otoño, en sus bolsillos del recuerdo.
Sí, era otoño, aquel día en que en esta misma banca,
amor eterno, me juraste,
en que me decías, que nunca me dejarías de amar,
que no me ibas a abandonar.
Pero te fuiste repentinamente,
te alejaste como el humo,
en los vientos fríos del olvido,
y yo me quede aquí ¡Tan sola!
dibujando inútilmente tu imagen,
en este parque solitario y sin voz.
Esa misma banca, amor mío,
grita, silenciosa,
todos los te quiero
que se quedaron petrificados en sus maderas,
esos te amos, que hoy me gritan al corazón, con tanta fuerza.
¡Cuántos besos y caricias vírgenes,
nos dimos!
Cuántos sueños de plata construimos,
¡Cuánta pasión y amor se derramó en sus maderas!
Y ahora de ellos solo queda,
troncos secos calcinados,
hojas muertas, olvidadas.
Te fuiste amado,
y me dejaste como recuerdo,
esta banca vacía,
estos árboles mustios que lloran de tristeza,
y esta multitud de hojas secas, velando tu ausencia...
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados de autor
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