Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Que llegó otro?, ¿Que importa?.
Otra también llegará, y al igual, no serán nada,
él descubrirá mis iniciales en tu espalda,
ella, descubrirá las tuyas en mi boca, guardadas.
Quizá logres confundirlo;
decirle que madre e hija han quedado en ti grabadas,
y que son las iniciales de los seres que más amas,
porque es de dos el secreto, y a los terceros, ¡charadas!
por mí nunca lo sabrá, por mí, nunca sabrá nada.
¿Qué le interesa saber?
¿Que me tatuaste en tu piel y yo te tatué en mi alma?,
¿Que tus letras y las mías quedaron entrecruzadas?,
¿Que la tinta se secó una tarde apasionada, en una cabaña oculta,
de otras, terceras miradas?
Por eso amada te digo: ¡Este, nuestro amor, no acaba!
ni que ocultes nuestros nombres con aquellas mirlas blancas.
Que lleguen otros, amada, otras también llegarán
a buscar en nuestros cuerpos cualquier caricia olvidada,
saciarán sus sucias lenguas en rezagos de migajas,
pero nunca llegarán a tatuarse en nuestras almas.
Compararás amor mío:
¿Nuestros humectantes besos, con esos besos de baba?,
¿Nuestras ansiadas caricias, con ásperas manoseadas?,
¿Nuestras noches pasionarias, con lánguidas madrugadas?,
¿Qué le dirás amor mío?, si ansiedades no son ganas.
Yo he comparado mi amor, porque soy de carne y hueso
y debilidad profana.
por eso compararás, porque también eres carne,
porque todo se compara.
Y aunque nunca le descifres, aquellas, las Mirlas Blancas,
cuando se adentre en tus carnes verá mis letras tatuadas.
© Manuel Bastidas Mora
Venezuela
Venezuela
Última edición: