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Árbol caído

Beache

Bertoldo Herrera Gitterman
Desgarrando el aire limpio, con ronco gemido

cayó hasta la tierra mi hermoso limonero,

comenzó a abatirse, en silencio primero

que se fue desgastando hasta llegar a ser ruido.


Estuvo conmigo, frondoso y fuerte

en mis horas de tristeza, de descanso y de sueño

regalando su eterno cargamento de verde

contra el celeste claro de mi cielo sureño.


Pero, vino el hacha y horadó su carne

con desgarradoras heridas por donde escurrió la vida,

partiendo la fibra hábilmente tejida

en los días de sol de primaveras ya idas.


Vino el hacha y con su aliento acerado,

en desigual combate, cruel y despiadado,

construyó la trola, destruyendo el sostén

que él había creado en su continuo crecer...


Ya la suave tierra espera la caída:

abriendo sus amplias manos, recibe con amor

a esos leños que llegan cayendo desde arriba

y que un día fueron gajos o capullos de flor.


Bertoldo Herrera Gitterman
 
Muy de acuerdo con tu opinión. Entre las cosas que hacen hermoso nuestro planeta, los árboles son los primeros que marcan presencia. Otras bellezas, como las flores y las aves, marcarán presencia en una segunda mirada.
 
Desgarrando el aire limpio, con ronco gemido

cayó hasta la tierra mi hermoso limonero,

comenzó a abatirse, en silencio primero

que se fue desgastando hasta llegar a ser ruido.


Estuvo conmigo, frondoso y fuerte

en mis horas de tristeza, de descanso y de sueño

regalando su eterno cargamento de verde

contra el celeste claro de mi cielo sureño.


Pero, vino el hacha y horadó su carne

con desgarradoras heridas por donde escurrió la vida,

partiendo la fibra hábilmente tejida

en los días de sol de primaveras ya idas.


Vino el hacha y con su aliento acerado,

en desigual combate, cruel y despiadado,

construyó la trola, destruyendo el sostén

que él había creado en su continuo crecer...


Ya la suave tierra espera la caída:

abriendo sus amplias manos, recibe con amor

a esos leños que llegan cayendo desde arriba

y que un día fueron gajos o capullos de flor.


Bertoldo Herrera Gitterman
Tienes alma para la poesía clásica, algunos versos de su magnífico poema lo corroboran.

Un verdadero placer.
 
Gracias por el concepto. La poesía clásica es lo que amo.
Pero, sacaron mis dos primeros poemas de ese foro y los llevaron a poemas generales. Muy bien fundamentado, en todo caso.
Haré dos cosas:
1.- Pondré un poema en ese foro pronto.
2.- Seguiré con lo mío que es rima en los versos pares.
 
Gracias por el concepto. La poesía clásica es lo que amo.
Pero, sacaron mis dos primeros poemas de ese foro y los llevaron a poemas generales. Muy bien fundamentado, en todo caso.
Haré dos cosas:
1.- Pondré un poema en ese foro pronto.
2.- Seguiré con lo mío que es rima en los versos pares.
Si los cambiaron de foro sería porque no cumplirían las normas.
Espero que los próximos tengan más fortuna.

Saludos.
 
Si, si.
Y lo encuentro bien.
Encuentro muy bien que exista esta página y que valore la poesía clásica, pues ya he visto hablar de "románticos" sí como con sentido de "anticuados" por mantenernos en ella.
 
Si, si.
Y lo encuentro bien.
Encuentro muy bien que exista esta página y que valore la poesía clásica, pues ya he visto hablar de "románticos" sí como con sentido de "anticuados" por mantenernos en ella.
Sí, por desgracia es así, pero bueno, cada uno elige su camino.
A mí me gustan los dos, porque, aunque son distintos la meta es la misma, disfrutar cada paso y plasmar lo sentido o lo imaginado.

Un placer.
 
Me parece bien.
Sobre todo, porque así te ayudas a ejercer bien tu labor de jurado. Que no sea la forma, sino el fondo, que te mueve a la elección.
 
Desgarrando el aire limpio, con ronco gemido

cayó hasta la tierra mi hermoso limonero,

comenzó a abatirse, en silencio primero

que se fue desgastando hasta llegar a ser ruido.


Estuvo conmigo, frondoso y fuerte

en mis horas de tristeza, de descanso y de sueño

regalando su eterno cargamento de verde

contra el celeste claro de mi cielo sureño.


Pero, vino el hacha y horadó su carne

con desgarradoras heridas por donde escurrió la vida,

partiendo la fibra hábilmente tejida

en los días de sol de primaveras ya idas.


Vino el hacha y con su aliento acerado,

en desigual combate, cruel y despiadado,

construyó la trola, destruyendo el sostén

que él había creado en su continuo crecer...


Ya la suave tierra espera la caída:

abriendo sus amplias manos, recibe con amor

a esos leños que llegan cayendo desde arriba

y que un día fueron gajos o capullos de flor.


Bertoldo Herrera Gitterman
Muy deleitable escrito, melancolia nostalgica, cuando se sabe lo que se tenia en un tiempo pasado
 
Desgarrando el aire limpio, con ronco gemido

cayó hasta la tierra mi hermoso limonero,

comenzó a abatirse, en silencio primero

que se fue desgastando hasta llegar a ser ruido.


Estuvo conmigo, frondoso y fuerte

en mis horas de tristeza, de descanso y de sueño

regalando su eterno cargamento de verde

contra el celeste claro de mi cielo sureño.


Pero, vino el hacha y horadó su carne

con desgarradoras heridas por donde escurrió la vida,

partiendo la fibra hábilmente tejida

en los días de sol de primaveras ya idas.


Vino el hacha y con su aliento acerado,

en desigual combate, cruel y despiadado,

construyó la trola, destruyendo el sostén

que él había creado en su continuo crecer...


Ya la suave tierra espera la caída:

abriendo sus amplias manos, recibe con amor

a esos leños que llegan cayendo desde arriba

y que un día fueron gajos o capullos de flor.


Bertoldo Herrera Gitterman
Qué maravilla de poema a ese lindo limonero ya cansado de dar su aromática esencia, su sombra, su verdor. Un placer leerte.
 
Desgarrando el aire limpio, con ronco gemido

cayó hasta la tierra mi hermoso limonero,

comenzó a abatirse, en silencio primero

que se fue desgastando hasta llegar a ser ruido.


Estuvo conmigo, frondoso y fuerte

en mis horas de tristeza, de descanso y de sueño

regalando su eterno cargamento de verde

contra el celeste claro de mi cielo sureño.


Pero, vino el hacha y horadó su carne

con desgarradoras heridas por donde escurrió la vida,

partiendo la fibra hábilmente tejida

en los días de sol de primaveras ya idas.


Vino el hacha y con su aliento acerado,

en desigual combate, cruel y despiadado,

construyó la trola, destruyendo el sostén

que él había creado en su continuo crecer...


Ya la suave tierra espera la caída:

abriendo sus amplias manos, recibe con amor

a esos leños que llegan cayendo desde arriba

y que un día fueron gajos o capullos de flor.


Bertoldo Herrera Gitterman
Melancólico y bonito.
Un gusto leerte.
Abrazo.
 
Desgarrando el aire limpio, con ronco gemido

cayó hasta la tierra mi hermoso limonero,

comenzó a abatirse, en silencio primero

que se fue desgastando hasta llegar a ser ruido.


Estuvo conmigo, frondoso y fuerte

en mis horas de tristeza, de descanso y de sueño

regalando su eterno cargamento de verde

contra el celeste claro de mi cielo sureño.


Pero, vino el hacha y horadó su carne

con desgarradoras heridas por donde escurrió la vida,

partiendo la fibra hábilmente tejida

en los días de sol de primaveras ya idas.


Vino el hacha y con su aliento acerado,

en desigual combate, cruel y despiadado,

construyó la trola, destruyendo el sostén

que él había creado en su continuo crecer...


Ya la suave tierra espera la caída:

abriendo sus amplias manos, recibe con amor

a esos leños que llegan cayendo desde arriba

y que un día fueron gajos o capullos de flor.


Bertoldo Herrera Gitterman

Un placer detenerse en tu obra y disfrutar con tus versos amigo poeta.
Un fuerte abrazo siempre.
 
¡Halcon 0!
Ésta sí que es una visita inesperada.
Pues, te ves tan joven, que te relaciono con el verso libre, el postverso.
Tremenda alegría me proporcionaste hoy. Iré pronto a ver lo que escribes tú y te saludaré desde allá.
Éxito
 
El poema habla de la caída de un limonero, que era muy importante para el poeta. Primero, el árbol cae en silencio y luego con ruido, simbolizando cómo algo valioso se pierde poco a poco. Este limonero no solo era un árbol, sino un compañero constante en momentos difíciles, ofreciendo su verde como un símbolo de vida.
En el segundo párrafo, el poeta muestra la fuerte conexión emocional con el árbol, que era una fuente de consuelo y belleza. La destrucción del árbol, provocada por el hacha, representa una pérdida dolorosa, transformando un lugar de paz en uno de tristeza.
 
Muchas gracias Jose Anibal por venir a leer. Te deseo mucho éxito en tus poemas y en tu vida.
Y la verdad que fue un tema dado en una clase en un congreso educacional donde participé. Yo encuentro que el poema salió lindo y a la gente también le gusta.
 
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