Me veo rodeado por personas cuyo intelecto, sucumben a las notas de un mísero encantador de serpientes.
Muriendo como leones, en un Sahara, dentro de un vaso de agua.
Muriendo entre hogueras negras y agujeros negros.
Viendo como sus fuegos son tratados de incendios,
De incendios que podrían arrasar el mundo entero.
Y que poca razón les falta.
Son todos ellos fuegos que podrían hacer arder cada molécula de maldad y miedo.
Son todos ellos el fuego que hará arder el cielo y hará empequeñecer el infierno.
Que poca razón les falta a las estatuas de la neutralidad que solo buscan pesar gris
Cuando dicen que son todo fuego.
Dijo Ginsberg He visto a las mejores mentes de mi generación consumirse ante la locura
pobre de aquel que nunca prueba su propia locura dijo Nietzsche
Y arden y arden y arden.
Nadie es nadie.
Nadie es nadie.
Nadie es nadie.
Es una frase marcada a fuego tras años y años y años de abulia.
Muriendo como leones, en un Sahara, dentro de un vaso de agua.
Muriendo entre hogueras negras y agujeros negros.
Viendo como sus fuegos son tratados de incendios,
De incendios que podrían arrasar el mundo entero.
Y que poca razón les falta.
Son todos ellos fuegos que podrían hacer arder cada molécula de maldad y miedo.
Son todos ellos el fuego que hará arder el cielo y hará empequeñecer el infierno.
Que poca razón les falta a las estatuas de la neutralidad que solo buscan pesar gris
Cuando dicen que son todo fuego.
Dijo Ginsberg He visto a las mejores mentes de mi generación consumirse ante la locura
pobre de aquel que nunca prueba su propia locura dijo Nietzsche
Y arden y arden y arden.
Nadie es nadie.
Nadie es nadie.
Nadie es nadie.
Es una frase marcada a fuego tras años y años y años de abulia.