Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Argavieso
Argavieso, viejo lobo de mar,
encendiendo tu rostro eléctrico,
asustas a los niños, le das lluvia al maizal.
Argavieso, viejo perro cabrón,
zarandeando tus látigos de hidrógeno
arremetes contra el aire,
y nos das reparo del calor.
Argavieso, que por el abre pampa galopa
escoltado por furiosas trombas y un estridente claxon.
¡Argavieso, que a los cercados hacéis tambalear!
tú tienes esa prestancia de folklore y arrabal,
soberbio postrado contra los faroles,
magnánimo, de ojos rasgados.
Argavieso, el mundo es tu hogar.
Argavieso, viejo lobo de mar,
encendiendo tu rostro eléctrico,
asustas a los niños, le das lluvia al maizal.
Argavieso, viejo perro cabrón,
zarandeando tus látigos de hidrógeno
arremetes contra el aire,
y nos das reparo del calor.
Argavieso, que por el abre pampa galopa
escoltado por furiosas trombas y un estridente claxon.
¡Argavieso, que a los cercados hacéis tambalear!
tú tienes esa prestancia de folklore y arrabal,
soberbio postrado contra los faroles,
magnánimo, de ojos rasgados.
Argavieso, el mundo es tu hogar.