Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Surcaban los aires revolcando el cielo
Y movían sus alas negras
derramando veneno
Buscando almas para corromperlas.
Inquirían trofeos y ansiaban robar.
Y a punta de sangre a los inocentes dañar.
Los débiles y frágiles se dejaron engañar
Mas los fuertes y guerreros
se mantuvieron pendencieros.
Nada los haría retroceder
pues no había temor en ellos.
A un grito de guerra se lanzaron tras de sí
unos con odio, otros con frenesí.
Mar de sangre bañó las alturas
y mancho los dinteles del primer cielo.
Pero vencidas fueron las almas negras.
Los demonios, echados a sus cavernas.