Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Armarla corta
Tendrás los mil lamentos como uno.
No vuelvas tú la cara al sólo informe,
que debes dar la gran vocal conforme
al grito más banal que fuera humo.
Verás que casi soy, y el colmo asumo,
los aires núcleos pechos de hombre enorme,
que tiene el mar de fondo como ahorme
y en esas aguas bares miel perfumo.
Me basta a mí quedarme bien sencillo
sabiendo que ese mal es eco espejo,
y verme en vil mitad de tres y brillo.
No pienses que este riel de buen cotejo
final es como aunarse un hombre, chillo,
que viste al colmo abrirse en mal festejo.
Si piensas mi consejo
no bebas mucho mar, que más importa,
beberte la mitad, y armarla corta.
Tendrás los mil lamentos como uno.
No vuelvas tú la cara al sólo informe,
que debes dar la gran vocal conforme
al grito más banal que fuera humo.
Verás que casi soy, y el colmo asumo,
los aires núcleos pechos de hombre enorme,
que tiene el mar de fondo como ahorme
y en esas aguas bares miel perfumo.
Me basta a mí quedarme bien sencillo
sabiendo que ese mal es eco espejo,
y verme en vil mitad de tres y brillo.
No pienses que este riel de buen cotejo
final es como aunarse un hombre, chillo,
que viste al colmo abrirse en mal festejo.
Si piensas mi consejo
no bebas mucho mar, que más importa,
beberte la mitad, y armarla corta.