Alex Courant
Poeta adicto al portal
Aroma azul que corres del reloj:
Soy cuerpo de agua, tierra en el cuerpo,
polvo en el polvo, la ceniza en el tiempo.
Dile noche a mi aciago corazón
cuál es su nombre verdadero,
si es realidad o un espejismo duradero,
la aparición, desilusión o resurrección,
que acaricia su cuerpo de mujer ajena.
Y es que en el sexo estéril de mis penas
hay multitud, infinitud, de arenas
devorándose el sueño desierto del amor.
Esto que nuestras penas cantan y faltan,
si acaso denostamos, si acaso nos abstenemos,
de lo único que no sabemos
que irremediablemente es amor.
Sé que animales somos por todos lados.
Hasta cuando me duermo y me sueño hombre
y sueño que los hombres sólo buscan un nombre
a quien soñarle amor.
Sólo así el animal se queda quieto,
enraizado en el cuerpo,
principia el mundo y se encarece el lamento.
Aún la piel que la ha cubierto no vasta,
mis ojos ya son dos peces nadando en alcohol,
mi miseria se fuma un cigarro
y sangro la poesía que no es poesía, es dolor.
*
Soy cuerpo de agua, tierra en el cuerpo,
polvo en el polvo, la ceniza en el tiempo.
Dile noche a mi aciago corazón
cuál es su nombre verdadero,
si es realidad o un espejismo duradero,
la aparición, desilusión o resurrección,
que acaricia su cuerpo de mujer ajena.
Y es que en el sexo estéril de mis penas
hay multitud, infinitud, de arenas
devorándose el sueño desierto del amor.
Esto que nuestras penas cantan y faltan,
si acaso denostamos, si acaso nos abstenemos,
de lo único que no sabemos
que irremediablemente es amor.
Sé que animales somos por todos lados.
Hasta cuando me duermo y me sueño hombre
y sueño que los hombres sólo buscan un nombre
a quien soñarle amor.
Sólo así el animal se queda quieto,
enraizado en el cuerpo,
principia el mundo y se encarece el lamento.
Aún la piel que la ha cubierto no vasta,
mis ojos ya son dos peces nadando en alcohol,
mi miseria se fuma un cigarro
y sangro la poesía que no es poesía, es dolor.
*