tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
No veo mi propia reacción, tal vez mi mente no me ha programado para salir a escena. Pienso en los miles de arquetipos y figuras dramáticas que se dan cita en mis sueños. Aunque juegue la razón a darle un sentido a todo esto. Es probable que en un momento todo se esfume y yo siga siendo el mismo.
Me apena ver la gente corriendo sin sentido, sin saber la dirección que debería tomar.
Más allá de esta noche, la angustia hará lo suyo me invadirá una vez más y así todo seguirá su curso, como sucedió desde el maldito comienzo.
Mi cabeza sigue hacinada a imágenes abstractas de un pasado que podría no haber existido.
Luego de haber leído las teorías de Jung sobre los sueños, me atrevo a seguir su senda. También intento interpretar mis propios sueños.
Percibo cientos de movimientos sutiles que se manifiestan de hecho, generando de manera instantánea y precisa, conexiones de ingeniería fantástica, tal vez herencia de alguna subcultura inconsciente de pueblos imaginarios, que hayan vivido en otro plano y el inconsciente colectivo del que hablaba Jung, segmente y fraccione, en pequeñas historias anónimas e indescifrables, transportadas a través de los sueños de toda una generación de cerebros. Solo habría que dilucidar los mensajes atemporales e interpretar subliminalidades, utilizando nanotecnologías con las que encontraríamos algunas respuestas que hasta hoy aun no tienen pregunta.
Me apena ver la gente corriendo sin sentido, sin saber la dirección que debería tomar.
Más allá de esta noche, la angustia hará lo suyo me invadirá una vez más y así todo seguirá su curso, como sucedió desde el maldito comienzo.
Mi cabeza sigue hacinada a imágenes abstractas de un pasado que podría no haber existido.
Luego de haber leído las teorías de Jung sobre los sueños, me atrevo a seguir su senda. También intento interpretar mis propios sueños.
Percibo cientos de movimientos sutiles que se manifiestan de hecho, generando de manera instantánea y precisa, conexiones de ingeniería fantástica, tal vez herencia de alguna subcultura inconsciente de pueblos imaginarios, que hayan vivido en otro plano y el inconsciente colectivo del que hablaba Jung, segmente y fraccione, en pequeñas historias anónimas e indescifrables, transportadas a través de los sueños de toda una generación de cerebros. Solo habría que dilucidar los mensajes atemporales e interpretar subliminalidades, utilizando nanotecnologías con las que encontraríamos algunas respuestas que hasta hoy aun no tienen pregunta.