Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Furtivo voy contigo mar adentro
feliz tras el color de tu alborada;
sediento como boca enajenada
dimito de mi propio desencuentro.
Perenne me enamoro de tu centro
y alado sobrevuelo tu ensenada
con una decisión que arrebatada
me lleva perentorio hasta tu encuentro.
Alabo tu poder sembrando Vida
en surcos donde en barro nos movemos
ajenos a tu excelsa acometida.
Heridos treinta veces nos caemos
haciéndole al Amor una perdida
y a espera de contesta perecemos.
feliz tras el color de tu alborada;
sediento como boca enajenada
dimito de mi propio desencuentro.
Perenne me enamoro de tu centro
y alado sobrevuelo tu ensenada
con una decisión que arrebatada
me lleva perentorio hasta tu encuentro.
Alabo tu poder sembrando Vida
en surcos donde en barro nos movemos
ajenos a tu excelsa acometida.
Heridos treinta veces nos caemos
haciéndole al Amor una perdida
y a espera de contesta perecemos.