Sí, es cierto que me haces sufrir
y me hieres el corazón:
no importa porque también
me has enseñado a vivir.
Si eres venenosa hidra
y eres inclemente yugo:
no importa porque si es tuyo
el veneno lo beberé.
No importa que con tus manos
rasgues impune mi piel
porque para ti es que la he dejado
conservada, pero a tu merced.
Si es cierto que eres infiel
y que juegas con el amor:
no existe el amor perfecto
y el mío no es la excepción.
Y si tú eres casada
buen amante yo seré:
porque estás abandonada
y mereces ser mujer.
Dídimo Pabón Montilla
y me hieres el corazón:
no importa porque también
me has enseñado a vivir.
Si eres venenosa hidra
y eres inclemente yugo:
no importa porque si es tuyo
el veneno lo beberé.
No importa que con tus manos
rasgues impune mi piel
porque para ti es que la he dejado
conservada, pero a tu merced.
Si es cierto que eres infiel
y que juegas con el amor:
no existe el amor perfecto
y el mío no es la excepción.
Y si tú eres casada
buen amante yo seré:
porque estás abandonada
y mereces ser mujer.
Dídimo Pabón Montilla