Abraham Ferreira Khalil
Poeta recién llegado
Hay asnos en España y asnos en el Gobierno
y asnos en la Justicia y asnos hasta en la sopa;
y asnos en las esferas más selectas de Europa
y hay asnos en la Tierra y asnos en el Infierno.
Y asnos en la realeza española. Y el yerno,
asno malversador de la más ruin estopa;
y asnos en el Mundial, que por ganar la Copa
presumen de un triunfo que juzgan por eterno.
Y así, entre tanto asno, recobrar la cordura
es como ir a buscar un áureo vellocino:
un desafío equino, una asnal aventura.
Cada roca que encuentro resulta ser pollino,
cada voz que me sigue rebuzno de locura.
¡Y asnos, millones de asnos, cruzan por mi camino!
y asnos en la Justicia y asnos hasta en la sopa;
y asnos en las esferas más selectas de Europa
y hay asnos en la Tierra y asnos en el Infierno.
Y asnos en la realeza española. Y el yerno,
asno malversador de la más ruin estopa;
y asnos en el Mundial, que por ganar la Copa
presumen de un triunfo que juzgan por eterno.
Y así, entre tanto asno, recobrar la cordura
es como ir a buscar un áureo vellocino:
un desafío equino, una asnal aventura.
Cada roca que encuentro resulta ser pollino,
cada voz que me sigue rebuzno de locura.
¡Y asnos, millones de asnos, cruzan por mi camino!