James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Se hizo de nuevo tan tarde
y el coche solitario sigue en el garaje,
bajas escaleras con miedo en los pasos
se huelen tinieblas que van arrastrando,
el ascensor desciende torpemente a ras de piel
gallina desplumada por el cuerpo de papel,
se para en un piso que tu no es tu llamada
se va tu corazón a tu garganta ahogada,
un grito de ojos desmesurados brilla en el espejo
mirando a un extraño y así misma en el espejo,
brilla un puñal en alto mientras encorvas la espalda
casi sin darte cuenta se te ha subido la falda,
allí el toma el dolor para dejar los desechos,
la sangre gotea de su filo, se le hizo tan tarde...
que su marido fue a buscarla...
y el coche solitario sigue en el garaje,
bajas escaleras con miedo en los pasos
se huelen tinieblas que van arrastrando,
el ascensor desciende torpemente a ras de piel
gallina desplumada por el cuerpo de papel,
se para en un piso que tu no es tu llamada
se va tu corazón a tu garganta ahogada,
un grito de ojos desmesurados brilla en el espejo
mirando a un extraño y así misma en el espejo,
brilla un puñal en alto mientras encorvas la espalda
casi sin darte cuenta se te ha subido la falda,
allí el toma el dolor para dejar los desechos,
la sangre gotea de su filo, se le hizo tan tarde...
que su marido fue a buscarla...