Franco Harris
Poeta recién llegado
No es tu culpa y nunca lo ha sido,
llegaste a mi justo después de la guerra,
me encontraste tendido en la tierra,
manchado con la sangre del pasado que se aferra.
No sabes que en este campo minado en mentiras,
he librado batallas y coleccionado profundas heridas.
Es mi lucha la que ahora ha comenzado
Y no pretendo que tu pagues por quien me haya atormentado.
He dormido con el enemigo y amado le tambien
pues de esa manera he sobrevivido,
soportando los impactos en el cuerpo entelerido,
rogándole a los dioses, sus designios cambien.
Detrás de esta trinchera veo la noche igual que el día,
llenos de muerte y las mas miserable agonía
aun en tus brazos, por las noches los fantasmas se engrandecen
reprochandome el por que aun no desaparecen.
Son cadaveres del tiempo y las circunstancias,
esos suicidas, kamikazes de tantas desgracias.
Son los rostros que con orgullo he segado
aquellos que creyeron que sin castigo, me habían engañado.
Ahora son demonios adheridos a mi espalda,
un mal que en mi memoria el presente escalda.
¿Por que te digo todo esto?
Pues porque a veces te pareces a esos monstruos
temo desconocerte y tener que aniquilarte,
La mentira no es negociable, tendría que olvidarte...
llegaste a mi justo después de la guerra,
me encontraste tendido en la tierra,
manchado con la sangre del pasado que se aferra.
No sabes que en este campo minado en mentiras,
he librado batallas y coleccionado profundas heridas.
Es mi lucha la que ahora ha comenzado
Y no pretendo que tu pagues por quien me haya atormentado.
He dormido con el enemigo y amado le tambien
pues de esa manera he sobrevivido,
soportando los impactos en el cuerpo entelerido,
rogándole a los dioses, sus designios cambien.
Detrás de esta trinchera veo la noche igual que el día,
llenos de muerte y las mas miserable agonía
aun en tus brazos, por las noches los fantasmas se engrandecen
reprochandome el por que aun no desaparecen.
Son cadaveres del tiempo y las circunstancias,
esos suicidas, kamikazes de tantas desgracias.
Son los rostros que con orgullo he segado
aquellos que creyeron que sin castigo, me habían engañado.
Ahora son demonios adheridos a mi espalda,
un mal que en mi memoria el presente escalda.
¿Por que te digo todo esto?
Pues porque a veces te pareces a esos monstruos
temo desconocerte y tener que aniquilarte,
La mentira no es negociable, tendría que olvidarte...
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