Sixto Solis
Poeta recién llegado
Hastio sin fondo, sin tierra firme
caigo en el abismo, profunda soledad.
No hay lagrimas que calme el alma, ni amor verdadero.
Se me escapan los sueños,
en un mar de miedo sin poder salvarme la vida, sin poder luchar por ellos.
Juraste amor eterno y solo espinas quedan desgarrandome por dentro ahuyentando la esperanza, haciendonos ajenos. Ya mis manos no te tocan, mis palabras no escuchas, soy espejo que refleja tu tristeza.
Me ahogo en silencio cuando mis ruegos no escuchas. Con cada noche lentamente se apaga el fuego. Y con mis puños me aferro a un amor que ya a muerto.
La pregunta queda, que paso en el camino, errores que no entiendo, palabras nunca dichas, una profunda tristesa, un profundo desespero, por salvar algo, que se extinguio en el viento. Que se escapa de mi cuerpo, y me deja sin aliento.
caigo en el abismo, profunda soledad.
No hay lagrimas que calme el alma, ni amor verdadero.
Se me escapan los sueños,
en un mar de miedo sin poder salvarme la vida, sin poder luchar por ellos.
Juraste amor eterno y solo espinas quedan desgarrandome por dentro ahuyentando la esperanza, haciendonos ajenos. Ya mis manos no te tocan, mis palabras no escuchas, soy espejo que refleja tu tristeza.
Me ahogo en silencio cuando mis ruegos no escuchas. Con cada noche lentamente se apaga el fuego. Y con mis puños me aferro a un amor que ya a muerto.
La pregunta queda, que paso en el camino, errores que no entiendo, palabras nunca dichas, una profunda tristesa, un profundo desespero, por salvar algo, que se extinguio en el viento. Que se escapa de mi cuerpo, y me deja sin aliento.