Rosas rojas
que en el florero se deshojan
esperando el sonido de tu nombre,
las pisadas sobre la madera,
la leve luz de la entrada.
Rosas,
que en mi corazón clavan
sus espinas
tratando de sobrevivir.
Sois como un canto de amor
suave y silbante;
como la boca entreabierta
que espera con ilusión
el ardor de la candela,
que en el salón escondida
espera con pasión
todos los días tu venida.
que en el florero se deshojan
esperando el sonido de tu nombre,
las pisadas sobre la madera,
la leve luz de la entrada.
Rosas,
que en mi corazón clavan
sus espinas
tratando de sobrevivir.
Sois como un canto de amor
suave y silbante;
como la boca entreabierta
que espera con ilusión
el ardor de la candela,
que en el salón escondida
espera con pasión
todos los días tu venida.