Ayer vino una paloma.
Se posó en mi balcón.
Me dijo:
“Hola,
vengo a regalarte una canción,
un poema, un soneto.
Y no se lo cantes a nadie,
(será nuestro secreto…
”
Hoy, enamorado de la Luna,
ya no recuerdo aquel “hola”
ni conservo el secreto,
ni me callo esta canción.
Hoy suspirándote al oído
te recito estos versos sustraídos.
Y, (perdón por la traición),
pero mi alma necesita este manto
para abrigarte el corazón.
MIGUEL PANDÚJAR.
Se posó en mi balcón.
Me dijo:
“Hola,
vengo a regalarte una canción,
un poema, un soneto.
Y no se lo cantes a nadie,
(será nuestro secreto…
Hoy, enamorado de la Luna,
ya no recuerdo aquel “hola”
ni conservo el secreto,
ni me callo esta canción.
Hoy suspirándote al oído
te recito estos versos sustraídos.
Y, (perdón por la traición),
pero mi alma necesita este manto
para abrigarte el corazón.
MIGUEL PANDÚJAR.
Última edición: