Ayer mientras conversábamos
entre tantas cosas me dijiste,
que todo no éra cuanto más amábamos
puesto que el amor no existe.
Que pobre corazón desconsolado
que pobre explicación la que me diste,
que triste tú dolor desenfadado
que triste la verdad que tú omitiste.
Que pena tus sentimientos desvanecidos,
que pena a ese miedo que jamás vencistes,
que consuelo el tuyo, el de amor arrepentido;
que locura perder el tiempo que tú perdiste.
Que dolor tú alma que sigue destrozada,
que felicidad tan grande la que no tuviste,
que pena que jamás, te hayas sentido enamorada,
que pena que quizás amor, tú tampoco recibiste.
Quizás el pasado te dé la razón,
el presente y futuro sabrá que mentistes;
quizás dure poco tú falsa ilusión
o quizás falte algo que no me dijiste.
entre tantas cosas me dijiste,
que todo no éra cuanto más amábamos
puesto que el amor no existe.
Que pobre corazón desconsolado
que pobre explicación la que me diste,
que triste tú dolor desenfadado
que triste la verdad que tú omitiste.
Que pena tus sentimientos desvanecidos,
que pena a ese miedo que jamás vencistes,
que consuelo el tuyo, el de amor arrepentido;
que locura perder el tiempo que tú perdiste.
Que dolor tú alma que sigue destrozada,
que felicidad tan grande la que no tuviste,
que pena que jamás, te hayas sentido enamorada,
que pena que quizás amor, tú tampoco recibiste.
Quizás el pasado te dé la razón,
el presente y futuro sabrá que mentistes;
quizás dure poco tú falsa ilusión
o quizás falte algo que no me dijiste.
Última edición: