Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Acto II
Huele a mañana, a pan caliente,
a leña. Un horno de fuego despierta el pueblo,
y vestido de infierno se acerca su dueño;
quiere su sangre adoptada, fruto de lo prohibido,
religiosamente acompañada.
Monjas:
Ave María purísima. ¡Buenos días!
Madre:
Buenos días hermanas, ¿qué se les ofrece?
Monjas:
Venimos a ver a Rafaelita…
"Se acerca una niña aprendiendo a caminar,
bamboleo en sus andares,
se allega a su mamá"
Monjas:
Nuestra visita es triste… Nos llevamos a Rafaelita.
Ya se les notificó del asunto.
Sale el Sol
sale el Sol,
las nubes esconden su candor.
Madre:
¡Mi niña! ¡Hija!... ¡No!… no se la llevarán.
Autoridad:
¡Venga señora Ana! Son órdenes… La niña estará bien.
"La madre la abraza,
y las santas manos forcejean,
quieren arrebatar amor.
Llora una niña, sin comprender,
como llora el día de negras nubes,
como llega un ocaso temprano,
que apaga un sol de ilusión"
Madre:
¡Hija!... ¡mi niña!... La mamá irá a verte.
No te preocupes hija…
Llegó la tormenta,
llegó el rayo que siempre aparece…
Te llevaré siempre en mi corazón.
"Salen las monjas del horno,
que ahora huele a tierra quemada...
Las acompaña la autoridad.
Queda un corazón partido,
desolado en la humildad.
El usurpador buscó lo suyo,
y suya era la maldad"
Sale el Sol,
sale el Sol,
sale un Sol abrasador.
La alegría de un día brillante
oscurecido por la amargura.
Danza una niña por venir,
como un regalo reparador,
que no impidió aquel sufrir.
Es mi sangre... y mi raíz.
Se baja el telón
Huele a mañana, a pan caliente,
a leña. Un horno de fuego despierta el pueblo,
y vestido de infierno se acerca su dueño;
quiere su sangre adoptada, fruto de lo prohibido,
religiosamente acompañada.
Monjas:
Ave María purísima. ¡Buenos días!
Madre:
Buenos días hermanas, ¿qué se les ofrece?
Monjas:
Venimos a ver a Rafaelita…
"Se acerca una niña aprendiendo a caminar,
bamboleo en sus andares,
se allega a su mamá"
Monjas:
Nuestra visita es triste… Nos llevamos a Rafaelita.
Ya se les notificó del asunto.
Sale el Sol
sale el Sol,
las nubes esconden su candor.
Madre:
¡Mi niña! ¡Hija!... ¡No!… no se la llevarán.
Autoridad:
¡Venga señora Ana! Son órdenes… La niña estará bien.
"La madre la abraza,
y las santas manos forcejean,
quieren arrebatar amor.
Llora una niña, sin comprender,
como llora el día de negras nubes,
como llega un ocaso temprano,
que apaga un sol de ilusión"
Madre:
¡Hija!... ¡mi niña!... La mamá irá a verte.
No te preocupes hija…
Llegó la tormenta,
llegó el rayo que siempre aparece…
Te llevaré siempre en mi corazón.
"Salen las monjas del horno,
que ahora huele a tierra quemada...
Las acompaña la autoridad.
Queda un corazón partido,
desolado en la humildad.
El usurpador buscó lo suyo,
y suya era la maldad"
Sale el Sol,
sale el Sol,
sale un Sol abrasador.
La alegría de un día brillante
oscurecido por la amargura.
Danza una niña por venir,
como un regalo reparador,
que no impidió aquel sufrir.
Es mi sangre... y mi raíz.
Se baja el telón
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