BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya que ya que
mis disonancias múltiples
el ídolo que albergaba junto
a los pies, la bestia indómita
el cielo irrecuperable, la acacia
indistinta, la impresionable realeza
de los músculos; así pues si yo doy
el signo la frente erguida la atestiguada
conjunción de emblemas, entonces,
sólo lo atroz me parece justo: universos
contritos, raíces disueltas, aguas putrefactas,
razones de símbolos, barros infranqueables
que causan el espanto entre los rieles torcidos.
Yo quisiera que todo junto
se disolviera y reiniciara su ideología
impronunciable, aquello que habita
el silencio o la majestad de un cosmos
que deja sus pueriles huellas.
Entonces, mis ídolos paganos,
las diatribas de mis gusanos entusiastas,
recibirán su
parquedad con palomas en los ojos-.
©
mis disonancias múltiples
el ídolo que albergaba junto
a los pies, la bestia indómita
el cielo irrecuperable, la acacia
indistinta, la impresionable realeza
de los músculos; así pues si yo doy
el signo la frente erguida la atestiguada
conjunción de emblemas, entonces,
sólo lo atroz me parece justo: universos
contritos, raíces disueltas, aguas putrefactas,
razones de símbolos, barros infranqueables
que causan el espanto entre los rieles torcidos.
Yo quisiera que todo junto
se disolviera y reiniciara su ideología
impronunciable, aquello que habita
el silencio o la majestad de un cosmos
que deja sus pueriles huellas.
Entonces, mis ídolos paganos,
las diatribas de mis gusanos entusiastas,
recibirán su
parquedad con palomas en los ojos-.
©