Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fue la resignación la que pintaba
de negro nubarrón tus moretones,
testigos de sus propias decepciones
calladas cuando a golpes te gritaba.
Supiste de la angustia que se alzaba,
del miedo que te deja sin opciones;
supiste de dolientes vejaciones
de quien te dijo amar… y te mataba.
Hoy tienes otro nombre, lo has cambiado,
y ya tu piel fulgura nuevamente
ajena a tanto infierno desatado.
Hoy cambias de inmolada y penitente
a ser el sol que siempre has deseado,
brillante y bajo un cielo diferente.
de negro nubarrón tus moretones,
testigos de sus propias decepciones
calladas cuando a golpes te gritaba.
Supiste de la angustia que se alzaba,
del miedo que te deja sin opciones;
supiste de dolientes vejaciones
de quien te dijo amar… y te mataba.
Hoy tienes otro nombre, lo has cambiado,
y ya tu piel fulgura nuevamente
ajena a tanto infierno desatado.
Hoy cambias de inmolada y penitente
a ser el sol que siempre has deseado,
brillante y bajo un cielo diferente.