tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me acerco y gradúo consciente e inconscientemente la imagen del objeto que pretendo focalizar, a medida que me voy acercando voy enviando imágenes de la cosa y de todo lo que remite al entorno de la misma, en sí, el resto no cuenta, pero la memoria lo guardará celosamente en su caja negra, acondicionada con los estados de ánimo intactos, para aclimatar futuros revivals debidamente organizados por la memoria visual; la corriente astral transportará las proyecciones desactivando cualquier sustancia abstracta que liberaren al ingresar a la cámara cristal
acto seguido la descompresión sentimental del momento de arribo a la dársena cerebral.
Una vez allí dejará de ser un graficador emotivo de una realidad detenida, para formar parte del banco de imágenes que alberga el microstock de su memoria descomprimida.
El proceso de mutación de la exposición descriptiva exterior, culmina cuando dicha información sufre una copulación retractil de una realidad pasada, obteniendo sutilmente una sustancia ansiolítica llamada imaginación, que sosegará los esfuerzos denodados de una ilusión zúrrela y acelerada, que intentará por todos los medios alcanzar una realidad ideal.
Una vez allí dejará de ser un graficador emotivo de una realidad detenida, para formar parte del banco de imágenes que alberga el microstock de su memoria descomprimida.
El proceso de mutación de la exposición descriptiva exterior, culmina cuando dicha información sufre una copulación retractil de una realidad pasada, obteniendo sutilmente una sustancia ansiolítica llamada imaginación, que sosegará los esfuerzos denodados de una ilusión zúrrela y acelerada, que intentará por todos los medios alcanzar una realidad ideal.
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