Francisco Córdoba
Poeta recién llegado
/Bella valentía/
Un gran surco rojizo
en su pecho claro y quebradizo.
La sangre mana abundante de su carne;
tanto dolor que a cualquier otra mujer
habría hecho desfallecer.
Más la batalla continúa
y tras sus heridas cauterizar,
ella a la batalla ha de regresar.
El coraje que no tuvieron cientos de nobles
lo tiene esta hermosa mujer;
aunque temo y siento
que en su lecho o en batalla,
por causa de sus heridas
pronto ha de perecer.
Un gran surco rojizo
en su pecho claro y quebradizo.
La sangre mana abundante de su carne;
tanto dolor que a cualquier otra mujer
habría hecho desfallecer.
Más la batalla continúa
y tras sus heridas cauterizar,
ella a la batalla ha de regresar.
El coraje que no tuvieron cientos de nobles
lo tiene esta hermosa mujer;
aunque temo y siento
que en su lecho o en batalla,
por causa de sus heridas
pronto ha de perecer.