LuKaS
L'enfant terrible
Aquí llegué,
y ahora te vas,
meliflua boca
no me huyas más;
Dame a probar,
las dulces gotas;
tus labios rosas,
de no olvidar.
Tal vez mañana,
pueda decir,
que en mi ventana
te vi venir;
me diste un beso
sin prisa alguna
y quedé preso
de la fortuna
de amar la luna
en pleno silencio.
Me siento lejos
de tu llegar
diez espejo
van a reflejar
cuando tú vienes
cuando te vas.
Es la ilusión de soñarte,
querer encontrarte,
pero tu vas,
con tu rostro deambulante,
el otro extremo de la ciudad.
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