Bronce y sueño

Fingal

Poeta adicto al portal

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.


Federico García Lorca
Romance de la luna, luna



Lo sabe la luna nácar,
plata matriarca de lobos.
Luna te juró los ojos,
luna de perla en el lago,
luna traidora en los pozos.
Luna inconsciente que besa
niños lacrados en mármol.

La tierra ofrenda en su vientre
relicarios de cenizas.
Proscritas de la memoria,
usurpadas de los credos,
orgullosas y paganas
como fieles monolitos.

Centellea y reverbera
la hierba al viento noctámbulo.
Hay un pregón misterioso
de cigarras y de grillos,
una cascada invisible
que se eleva en los olivos:
Se prohíben los humanos,
proxenetas de razones,
resignados al metal,
de oro y hierro amenazados.

Los ángeles se despojan
de la cólera divina,
de las alas impostadas,
de la carencia de sexo.

La noche se escribe arcana
como un ensueño de Gaiman.

¡Qué bellas danzan las brujas,
legendarias y desnudas!
Custodian el ojo izquierdo
de los dioses eruditos,
la justicia insentenciada
de las ninfas ultrajadas,
la virtud de los demonios
y el honor de los malditos.

Preso en muslos de sirena,
rendido sin condiciones,
el humano incauto reo.
Insensato desprendido
del asfalto de los mansos.
Licor duende de Oberón,
sed de Titania en los labios.

Anciana, madre y doncella:
Tres deseos, tres condenas,
tres verdades, tres secretos,
tres sangres, tres sacrificios.

Lleva el alma desollada,
lirios de miedo indefenso,
qué blando y tierno el perdón...
Suplica tres veces agua,
como Pedro amando a Cristo,
tres sollozos, tres lamentos.

Y es compasiva en sus huesos
amados en carne y polvo,
bronce y sueño...
elfa gitana,
magia en tus rasgos intensos,
piel de hogueras de Beltane,
raza en vuelo tus cabellos,
la mirada tersa y llena,
boca que define el beso.
Llevas el agua en tus manos
y en tu voz de campanario:
Dejad que sueñe conmigo...

Inapelable destino,
¡la corte de los milagros!

***

Al alba el enamorado,
vuelve a casa y no es el mismo.
Respira un aire moreno,
un anhelo artificiero.
Lleva blanca la mirada,
lleva un poema sin versos.
Lleva estrellas en el hambre
y en la frágil primavera
pan de utopías y cielos.


Álvaro del Prado,
Galapagar/Las Rozas, 19 de agosto de 2016
© Todos los derechos reservados.

Y algo tendría que decir también de Notre-Dame de Paris y Victor Hugo, que se coló por aquí, pero que nadie se confunda; no le escribo a Esmeralda ;).
 
Última edición:

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.


Federico García Lorca
Romance de la luna, luna



Lo sabe la luna nácar,
plata matriarca de lobos.
Luna te juró los ojos,
luna de perla en el lago,
luna traidora en los pozos.
Luna inconsciente que besa
niños lacrados en mármol.

La tierra ofrenda en su vientre
relicarios de cenizas.
Proscritas de la memoria,
usurpadas de los credos,
orgullosas y paganas
como fieles monolitos.

Centellea y reverbera
la hierba al viento noctámbulo.
Hay un pregón misterioso
de cigarras y de grillos,
una cascada invisible
que se eleva en los olivos:
Se prohíben los humanos,
proxenetas de razones,
resignados al metal,
de oro y hierro amenazados.

Los ángeles se despojan
de la cólera divina,
de las alas impostadas,
de la carencia de sexo.

La noche se escribe arcana
como un ensueño de Gaiman.

¡Qué bellas danzan las brujas,
legendarias y desnudas!
Custodian el ojo izquierdo
de los dioses eruditos,
la justicia insentenciada
de las ninfas ultrajadas,
la virtud de los demonios
y el honor de los malditos.

Preso en muslos de sirena,
rendido sin condiciones,
el humano incauto reo.
Insensato desprendido
del asfalto de los mansos.
Licor duende de Oberón,
sed de Titania en los labios.

Anciana, madre y doncella:
Tres deseos, tres condenas,
tres verdades, tres secretos,
tres sangres, tres sacrificios.

Lleva el alma desollada,
lirios de miedo indefenso,
qué blando y tierno el perdón...
Suplica tres veces agua,
como Pedro amando a Cristo,
tres sollozos, tres lamentos.

Y es compasiva en sus huesos
amados en carne y polvo,
bronce y sueño...
elfa gitana,
magia en tus rasgos intensos,
piel de hogueras de Beltane,
raza en vuelo tus cabellos,
la mirada tersa y llena,
boca que define el beso.
Llevas el agua en tus manos
y en tu voz de campanario:
Dejad que sueñe conmigo...

Inapelable destino,
¡la corte de los milagros!

***

Al alba el enamorado,
vuelve a casa y no es el mismo.
Respira un aire moreno,
un anhelo artificiero.
Lleva blanca la mirada,
lleva un poema sin versos.
Lleva estrellas en el hambre
y en la frágil primavera
pan de utopías y cielos.


Álvaro del Prado,
Galapagar/Las Rozas, 19 de agosto de 2016
© Todos los derechos reservados.

Y algo tendría que decir también de Notre-Dame de Paris y Victor Hugo, que se coló por aquí, pero que nadie se confunda; no le escribo a Esmeralda ;).

Gran arte en tus versos Álvaro, escribir un poema largo dice mucho de tu pasión por la poética. Buen poemas, saludos.
 
Gran arte en tus versos Álvaro, escribir un poema largo dice mucho de tu pasión por la poética. Buen poemas, saludos.

Muchas gracias. Eso o más bien que cuando escribo algo luego no soy capaz de filtrar y desechar las líneas que no tienen la suficiente intensidad. Bueno, y también que a veces para contar lo que quiero necesito un cierto espacio.
 

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