ANTILOPE
Poeta recién llegado
Vuelven los verdes en mis adentros
como brotes tiernos de invierno
al amparo de la tibieza de un sol nuevo
como albas tras una noche de duelo.
Retornan caudales en mis ríos secos
y la aridez se cubre de prados frescos
las amapolas se encienden de rojos intensos
los jazmines huelen a aromas de recuerdos.
Regresan los cálidos y aromados vientos
que llenan de ternura hasta mis huesos
que ululan entre renovados anhelos
y pacen entre mi necesario barbecho.
Renacen aquellas semillas de invernadero
plantadas en mi seco y baldío terreno
abonadas por el impertérrito tiempo
con la paciencia de un cuidadoso jardinero.
Reviven aquellos tallos marrones yertos
llenando de color mis troncos muertos
y la savia corre por los antaños silencios
con la algarabía de vida y misterio .
Dejé atrás las raíces en falsos huertos
emponzoñadas por la pócima y veneno
ahora soy como un ágil velero
surcando por los mares en un nuevo cielo.
como brotes tiernos de invierno
al amparo de la tibieza de un sol nuevo
como albas tras una noche de duelo.
Retornan caudales en mis ríos secos
y la aridez se cubre de prados frescos
las amapolas se encienden de rojos intensos
los jazmines huelen a aromas de recuerdos.
Regresan los cálidos y aromados vientos
que llenan de ternura hasta mis huesos
que ululan entre renovados anhelos
y pacen entre mi necesario barbecho.
Renacen aquellas semillas de invernadero
plantadas en mi seco y baldío terreno
abonadas por el impertérrito tiempo
con la paciencia de un cuidadoso jardinero.
Reviven aquellos tallos marrones yertos
llenando de color mis troncos muertos
y la savia corre por los antaños silencios
con la algarabía de vida y misterio .
Dejé atrás las raíces en falsos huertos
emponzoñadas por la pócima y veneno
ahora soy como un ágil velero
surcando por los mares en un nuevo cielo.