G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal

Donde mismo la dejaste
no la vayas a buscar,
el alba le vino tarde
y tarde su despertar.
Búscala por cercanías
y un poquito más allá.
Búscala en tus alegrías
y por esa soledad.
Donde cese la corriente
y el llanto regrese al mar.
Donde más parezca ausente...
¡Allí la podrás hallar!
¡Ay, búscala, vida mía,
no la dejes de buscar!
Si cortos vienen los días,
larga va la eternidad.
Búscala en cada sonrisa,
en medio de tu verdad.
Búscala por las esquinas
y en tu misma humanidad.
¡Ay, búscala, vida mía,
no la dejes de buscar!
Ya asoma en la lejanía
la estrella que te guiará.
Donde mismo la dejaste
no la vayas a buscar.
Allí no pudo esperarte...
Pero sí en tu inmensidad.
G.S.A.