EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
El Arponero soy del Mar y de la Tinta,
un loco marinero que a las Nereidas canta.
Parche en un ojo llevo, la estima me levanta;
tengo tatuado el pecho, y en mi pelo, una cinta.
Soy peregrino innato, en altamar, arquero;
un aguerrido atleta de los mares del sur,
navego solitario cual un mago o tahúr
sobre las aguas todas, en mi chalupa o velero.
En esta gesta a nada temo, ¡el soñar es mío!,
como argentino vivo trasfundiendo la esencia,
y en esta latitud de luz y transparencia,
a mi timón ordeno virar sobre la popa.
El oleaje del mar hace trizas la nave
a veinte nudos deja su pasión y su enclave.
No importa el colofón; importa, sí, la gloria.
un loco marinero que a las Nereidas canta.
Parche en un ojo llevo, la estima me levanta;
tengo tatuado el pecho, y en mi pelo, una cinta.
Soy peregrino innato, en altamar, arquero;
un aguerrido atleta de los mares del sur,
navego solitario cual un mago o tahúr
sobre las aguas todas, en mi chalupa o velero.
En esta gesta a nada temo, ¡el soñar es mío!,
como argentino vivo trasfundiendo la esencia,
y en esta latitud de luz y transparencia,
a mi timón ordeno virar sobre la popa.
El oleaje del mar hace trizas la nave
a veinte nudos deja su pasión y su enclave.
No importa el colofón; importa, sí, la gloria.