sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cabalgo en tus llamas
te llevo hasta el sol
canto de alegría
y no quemas mi perdón
llego hasta tus labios
el origen del ardor
cabalgo entre los días
eres mi pasión
recibo tus te quieros
te llevo hasta el vapor
ardo entre mis besos
y busco su sueño
es así como todo tiene su liberación
ardo entre amapolas
es así como busco tu cuerpo entre mi fiebre
allí entre montañas yo me tiro al sueño
es así como todo me lleva hasta tus reflejos
es así como me levanto en espiral
y es así como cabalgo entre la orilla del mar
es así como te tengo entre mi nombre
es así como llego al color de tus ancestros
y es allí donde te llevo a mi boca
del origen de mi amor
es así como me llevo tu sonrisa al sol
y es así como llego al beso de tu origen
y es allí como respiro y es así en la mente
te busco entre mis deseos
y allí juro al arte
que eres la mayor obra de mi sangre y es así como respiro
y te llevo a mis besos
no me digas más que allí los versos son pecados donde yo te hago florecer
tu espada se clava en mis huesos porque me clavo tu corazón en mi corazón
hasta ver al alma del soneto del amor
y allí en el origen
estoy en el mundo opuesto ya que te llevo hacia mí en el deseo
te hago mía
allí creas un rico amanecer
y en el mundo opuesto te hago florecer
pues el origen del diluvio son mis gotas que salen de mi boca hasta conectar con tu boca pues así es como me llevo tu arte hacia mi
y allí en el suelo te hago entre mis versos
para hacerte el amor en el arte
allí respiro y te llevo a mi vida
para hacerte mí reflejo
desde mi color a tu color
porque entre mis mundos yo te llevo a mi
pero en el silencio me entrego hacia lo oculto
y allí en el sol
se hacen mis reflejos
hasta clavar mi destreza entre tus reflejos para morirme en tus sombras
allí donde se posa el sol
allí donde no encuentro al aire
allí donde estoy yo
yo te llevo hasta el puntiagudo mundo donde estaban mis labios en el camuflaje del mar
donde estoy y no te veo pues el tiempo regala el mundo y es así como rescato al sol
los mundos cabalgan hacia atrás
y en un soneto se hacen cantar
en el mundo oigo la salida de tu voz
allí derrito mi nombre en tu nombre porque estás tú.
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