Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Caballo peregrino
En un mundo sin fronteras
nadie supo del vecino,
porque todos eran meras
marionetas del destino.
Y si el mundo fuera otro
distinto al que ahora ves,
tu vecino está en el rostro...,
la frontera está en los pies.
Nadie marcha alguna milla
sin pisar la tierra ajena,
porque andar tiene mochila
y en fronteras se almacena.
Más allá del horizonte
donde el sol oculta el sino,
el destino se desmonte
del caballo peregrino.
En un mundo sin fronteras
nadie supo del vecino,
porque todos eran meras
marionetas del destino.
Y si el mundo fuera otro
distinto al que ahora ves,
tu vecino está en el rostro...,
la frontera está en los pies.
Nadie marcha alguna milla
sin pisar la tierra ajena,
porque andar tiene mochila
y en fronteras se almacena.
Más allá del horizonte
donde el sol oculta el sino,
el destino se desmonte
del caballo peregrino.