Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Éramos brisa de una mañana después de un terremoto
las venas circuitos de eléctrico
vino que iba y venía mientras el humo era vida cocinada con jugos de caricias y llanto.
Saliendo por la ventana.
No supimos despertar del sueño
la nube lloraba sobre nosotros,
y nos mentíamos con ojos de culebras cambiando la piel en la
oscilación de la llama avivada por el sexo.
Un traje de neopreno y caricias que nos aislaban del exterior
del hundimiento cardiológico
que cimbrea como cipreses pintando el malva del día.
pinceles de bosques naciendo como artistas que encuentran
su voz dibujando sonrisas en la espalda del candor,
en ese mapa de los días búsqueda del tesoro de tus piernas, mazapanes de alegrías oxigenadas guiño de orillas de playa anunciada
por caballos de Troya llenos de esperma.
Reservados todos los derechos©
las venas circuitos de eléctrico
vino que iba y venía mientras el humo era vida cocinada con jugos de caricias y llanto.
Saliendo por la ventana.
No supimos despertar del sueño
la nube lloraba sobre nosotros,
y nos mentíamos con ojos de culebras cambiando la piel en la
oscilación de la llama avivada por el sexo.
Un traje de neopreno y caricias que nos aislaban del exterior
del hundimiento cardiológico
que cimbrea como cipreses pintando el malva del día.
pinceles de bosques naciendo como artistas que encuentran
su voz dibujando sonrisas en la espalda del candor,
en ese mapa de los días búsqueda del tesoro de tus piernas, mazapanes de alegrías oxigenadas guiño de orillas de playa anunciada
por caballos de Troya llenos de esperma.
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