salgomanzano
Poeta veterano en el portal
La vida me planteo
cada mañana.
El ayer se me fue,
el porvenir me aguarda.
Siempre idéntico cauce,
diferentes las aguas:
las que nunca vinieron,
las que nunca acaban.
Anclado quedo.
Ni luz ni sombra. Nada.
Un cansancio infinito
y una esperanza
(el ánimo y la fe
es lo que sana),
y una pregunta
(a dónde voy yo, nómada
en tierra de egoístas y de luchas.)
cada mañana.
El ayer se me fue,
el porvenir me aguarda.
Siempre idéntico cauce,
diferentes las aguas:
las que nunca vinieron,
las que nunca acaban.
Anclado quedo.
Ni luz ni sombra. Nada.
Un cansancio infinito
y una esperanza
(el ánimo y la fe
es lo que sana),
y una pregunta
(a dónde voy yo, nómada
en tierra de egoístas y de luchas.)