Cada veintiocho de enero.

ropittella

Poeta veterana en el Portal

No, si no son todos,
son algunos en el año,
los días como hoy,
en los que te recuerdo
apesadumbrada y triste.
Vos no querías verme así,
y yo trato de no herirte.
Porque a pesar de todo
te siento aún cercano.
Mas hoy estaríamos celebrando
lo que ya hace tantos años
no se puede...
Podríamos mirarnos
y reir
por tu calvicie,
podríamos besarnos las manos
como tantas veces,
y yo te contaría de mis hijos,
y vos me darías directrices
para criarlos cada vez más libres,
soñando como habías soñado
que podrías haber sido su padre.
No fueron todos nuestros sueños
realidades compartidas
pero el amor que nos tuvimos,
fuera de todo tiempo,
de las noches en las que
no nos descubrimos,
sigue aquí, tan vivo,
a pesar de las partidas.
Mi corazón quedó petrificado
el día en que dijeron que habías muerto,
otros quereres tuve,
¿pero Amor?
Amor, sólo el nuestro.
Cada veintiocho de enero
en los que no he podido ni podré
brindar con vos por tu año nuevo
en esta Tierra, siento el desconsuelo.
Y aunque creo que andarás por ese cielo,
donde los espíritus no mueren,
cada veintiocho de enero
siento que una gran parte de mí,
la que te pertenece, también se ha ido
dejando aquí
sólo estos despojos de mi cuerpo.
 
Última edición:
:(:( Ropittella mi corazón se deshizo en tus versos y mis lagrimas acompañaron esa tristeza y ese amor eterno que le has pronunciado al amado muerto. Que bellos versos has dejado aunque cuenten tan dolorosa historia. Un verdadero placer leerte e inundarme de tanto sentimiento. Un abrazo enorme.
 

No, si no son todos,
son algunos en el año,
los días como hoy,
en los que te recuerdo
apesadumbrada y triste.
Vos no querías verme así,
y yo trato de no herirte.
Porque a pesar de todo
te siento aún cercano.
Más hoy estaríamos celebrando
lo que ya hace tantos años
no se puede...
Podríamos mirarnos
y reir
por tu calvicie,
podríamos besarnos las manos
como tantas veces,
y yo te contaría de mis hijos,
y vos me darías directrices
para criarlos cada vez más libres,
soñando como habías soñado
que podrías haber sido su padre.
No fueron todos nuestros sueños
realidades compartidas
pero el amor que nos tuvimos,
fuera de todo tiempo,
de las noches en las que
no nos descubrimos,
sigue aquí, tan vivo,
a pesar de las partidas.
Mi corazón quedó petrificado
el día en que dijeron que habías muerto,
otros quereres tuve
¿pero Amor?
Amor, sólo el nuestro.
Cada veintiocho de enero
en los que no he podido ni podré
brindar con vos por tu año nuevo
en esta Tierra, siento el desconsuelo.
Y, aunque creo que andarás por ese cielo,
donde los espíritus no mueren,
cada veintiocho de enero
siento, que una gran parte de mí,
la que te pertenece, también se ha ido,
dejando aquí
sólo estos despojos de mi cuerpo.


Es necesario que veamos despojarse a la rosa de sus lindos pétalos, quizás para comprender que tan solo perduran "las cosas" como nuestros sentimientos en el recuerdo.
A diario contemplamos cada nuevo amanecer con su correspondiente atardecer. ¡La Tierra gira! Como nuestros sentimientos. Unos vibran en nuestros ojos por ser bellos amaneceres y otros son hermosas puestas de sol. Pero la añoranza es noche en nuestro sensible corazón...
Un gusto acompañarte BELLA ROSA ROPITT, deshojando tus sentidos...
Las mariposas nunca olvidan los besos de dulce néctar...
Sabes querida amiga, entre la rosa y sus espinas me quedo con la esencia...
¡Siempre hueles bien!
Besos en apertura alegre para ti.
Vidal
 
Es necesario que veamos despojarse a la rosa de sus lindos pétalos, quizás para comprender que tan solo perduran "las cosas" como nuestros sentimientos en el recuerdo.
A diario contemplamos cada nuevo amanecer con su correspondiente atardecer. ¡La Tierra gira! Como nuestros sentimientos. Unos vibran en nuestros ojos por ser bellos amaneceres y otros son hermosas puestas de sol. Pero la añoranza es noche en nuestro sensible corazón...
Un gusto acompañarte BELLA ROSA ROPITT, deshojando tus sentidos...
Las mariposas nunca olvidan los besos de dulce néctar...
Sabes querida amiga, entre la rosa y sus espinas me quedo con la esencia...
¡Siempre hueles bien!
Besos en apertura alegre para ti.
Vidal
¡Ay! GRACIAS mi amigo necesario1 También te escribí para tu cumpleaños la respuesta que te daría a este comentario, así que ve a leerla allí, porque mi regalo aún te está esperando http://www.mundopoesia.com/foros/temas/a-vital-por-su-cumpleanos.540276/o...
 
Última edición:
Ay amiga que bello y emotivo poema le has escrito al amor de tu vida que se fue un veintiocho de enero. El es un ángel en el cielo y desde alma te cuida pues seguramente te sigue queriendo. Tu poema toco mi corazón. Un abrazo y Bendiciones.
 

No, si no son todos,
son algunos en el año,
los días como hoy,
en los que te recuerdo
apesadumbrada y triste.
Vos no querías verme así,
y yo trato de no herirte.
Porque a pesar de todo
te siento aún cercano.
Más hoy estaríamos celebrando
lo que ya hace tantos años
no se puede...
Podríamos mirarnos
y reir
por tu calvicie,
podríamos besarnos las manos
como tantas veces,
y yo te contaría de mis hijos,
y vos me darías directrices
para criarlos cada vez más libres,
soñando como habías soñado
que podrías haber sido su padre.
No fueron todos nuestros sueños
realidades compartidas
pero el amor que nos tuvimos,
fuera de todo tiempo,
de las noches en las que
no nos descubrimos,
sigue aquí, tan vivo,
a pesar de las partidas.
Mi corazón quedó petrificado
el día en que dijeron que habías muerto,
otros quereres tuve
¿pero Amor?
Amor, sólo el nuestro.
Cada veintiocho de enero
en los que no he podido ni podré
brindar con vos por tu año nuevo
en esta Tierra, siento el desconsuelo.
Y, aunque creo que andarás por ese cielo,
donde los espíritus no mueren,
cada veintiocho de enero
siento, que una gran parte de mí,
la que te pertenece, también se ha ido,
dejando aquí
sólo estos despojos de mi cuerpo.
Inmenso amiga, tú logras el amor imperecedero en las palabras, lo he sentido con mucha intensidad y sentimiento, te felicito por expresarlo así, te dejo un abrazo grande.
 
Su dolor expresando con elegancia y clase me conmueve e inspira.
Espero no tener que dedicarlo a alguien o que alguien me lo dedique a mí.
Realmente me insta a acercarme a quien quiero mientras aún hay tiempo.

Hermosa poesía mi linda señora.
 

No, si no son todos,
son algunos en el año,
los días como hoy,
en los que te recuerdo
apesadumbrada y triste.
Vos no querías verme así,
y yo trato de no herirte.
Porque a pesar de todo
te siento aún cercano.
Mas hoy estaríamos celebrando
lo que ya hace tantos años
no se puede...
Podríamos mirarnos
y reir
por tu calvicie,
podríamos besarnos las manos
como tantas veces,
y yo te contaría de mis hijos,
y vos me darías directrices
para criarlos cada vez más libres,
soñando como habías soñado
que podrías haber sido su padre.
No fueron todos nuestros sueños
realidades compartidas
pero el amor que nos tuvimos,
fuera de todo tiempo,
de las noches en las que
no nos descubrimos,
sigue aquí, tan vivo,
a pesar de las partidas.
Mi corazón quedó petrificado
el día en que dijeron que habías muerto,
otros quereres tuve
¿pero Amor?
Amor, sólo el nuestro.
Cada veintiocho de enero
en los que no he podido ni podré
brindar con vos por tu año nuevo
en esta Tierra, siento el desconsuelo.
Y, aunque creo que andarás por ese cielo,
donde los espíritus no mueren,
cada veintiocho de enero
siento, que una gran parte de mí,
la que te pertenece, también se ha ido,
dejando aquí
sólo estos despojos de mi cuerpo.
Amiga con estos versos me erizaste la piel, me has hecho pensar y duele... un beso enorme :(:(
 
Ropi... se sienten tus versos tan íntimos, tan doloridos, tan sinceros... El recuerdo recupera los momentos y el alma entera se acurruca en la melancolía de unos tiempos que nos cambiaron la vida; antes, durante y después.
Es expresión pura tu poema, y talcual llega. Dices bien: no son todos los días, pero sí muchos en los que se siente cerca su presencia.
Un abrazote y, restando unos momentos para la melancolía que también es necesaria, mucha felicidad y una sonrisa dedicada.
 

No, si no son todos,
son algunos en el año,
los días como hoy,
en los que te recuerdo
apesadumbrada y triste.
Vos no querías verme así,
y yo trato de no herirte.
Porque a pesar de todo
te siento aún cercano.
Mas hoy estaríamos celebrando
lo que ya hace tantos años
no se puede...
Podríamos mirarnos
y reir
por tu calvicie,
podríamos besarnos las manos
como tantas veces,
y yo te contaría de mis hijos,
y vos me darías directrices
para criarlos cada vez más libres,
soñando como habías soñado
que podrías haber sido su padre.
No fueron todos nuestros sueños
realidades compartidas
pero el amor que nos tuvimos,
fuera de todo tiempo,
de las noches en las que
no nos descubrimos,
sigue aquí, tan vivo,
a pesar de las partidas.
Mi corazón quedó petrificado
el día en que dijeron que habías muerto,
otros quereres tuve
¿pero Amor?
Amor, sólo el nuestro.
Cada veintiocho de enero
en los que no he podido ni podré
brindar con vos por tu año nuevo
en esta Tierra, siento el desconsuelo.
Y aunque creo que andarás por ese cielo,
donde los espíritus no mueren,
cada veintiocho de enero
siento que una gran parte de mí,
la que te pertenece, también se ha ido
dejando aquí
sólo estos despojos de mi cuerpo.
A veces la poesía se siente en la piel también cuando conmueve así como la tuya, tan bella y sentida.
Un abrazo.
 

No, si no son todos,
son algunos en el año,
los días como hoy,
en los que te recuerdo
apesadumbrada y triste.
Vos no querías verme así,
y yo trato de no herirte.
Porque a pesar de todo
te siento aún cercano.
Mas hoy estaríamos celebrando
lo que ya hace tantos años
no se puede...
Podríamos mirarnos
y reir
por tu calvicie,
podríamos besarnos las manos
como tantas veces,
y yo te contaría de mis hijos,
y vos me darías directrices
para criarlos cada vez más libres,
soñando como habías soñado
que podrías haber sido su padre.
No fueron todos nuestros sueños
realidades compartidas
pero el amor que nos tuvimos,
fuera de todo tiempo,
de las noches en las que
no nos descubrimos,
sigue aquí, tan vivo,
a pesar de las partidas.
Mi corazón quedó petrificado
el día en que dijeron que habías muerto,
otros quereres tuve
¿pero Amor?
Amor, sólo el nuestro.
Cada veintiocho de enero
en los que no he podido ni podré
brindar con vos por tu año nuevo
en esta Tierra, siento el desconsuelo.
Y aunque creo que andarás por ese cielo,
donde los espíritus no mueren,
cada veintiocho de enero
siento que una gran parte de mí,
la que te pertenece, también se ha ido
dejando aquí
sólo estos despojos de mi cuerpo.
Sentido poema. Creo que nuestra existencia continúa en el recuerdo de las personas que amamos, puesto que somos todo lo que amamos, somos mucho más que el pequeño espacio que ocupa nuestro cuerpo y el efímero tiempo que dura nuestra vida.

Un abrazo cordial.
 

No, si no son todos,
son algunos en el año,
los días como hoy,
en los que te recuerdo
apesadumbrada y triste.
Vos no querías verme así,
y yo trato de no herirte.
Porque a pesar de todo
te siento aún cercano.
Mas hoy estaríamos celebrando
lo que ya hace tantos años
no se puede...
Podríamos mirarnos
y reir
por tu calvicie,
podríamos besarnos las manos
como tantas veces,
y yo te contaría de mis hijos,
y vos me darías directrices
para criarlos cada vez más libres,
soñando como habías soñado
que podrías haber sido su padre.
No fueron todos nuestros sueños
realidades compartidas
pero el amor que nos tuvimos,
fuera de todo tiempo,
de las noches en las que
no nos descubrimos,
sigue aquí, tan vivo,
a pesar de las partidas.
Mi corazón quedó petrificado
el día en que dijeron que habías muerto,
otros quereres tuve
¿pero Amor?
Amor, sólo el nuestro.
Cada veintiocho de enero
en los que no he podido ni podré
brindar con vos por tu año nuevo
en esta Tierra, siento el desconsuelo.
Y aunque creo que andarás por ese cielo,
donde los espíritus no mueren,
cada veintiocho de enero
siento que una gran parte de mí,
la que te pertenece, también se ha ido
dejando aquí
sólo estos despojos de mi cuerpo.
Bellísimo y puro, ese amor que no muere.
Te felicita

Alfonso Espinosa
 
Ay amiga que bello y emotivo poema le has escrito al amor de tu vida que se fue un veintiocho de enero. El es un ángel en el cielo y desde alma te cuida pues seguramente te sigue queriendo. Tu poema toco mi corazón. Un abrazo y Bendiciones.
OHHH, LOURDES preciosa, otra vez tengo que disculparme contigo, es que me ausenté bastantes veces del Portal, siempre por motivos particulares, y me quedaron tantos agradecimientos por dar... Te agradezco infinito, de todo corazón tus preciosas huellas amiga. Abrabesos en tu alma bella.
 

No, si no son todos,
son algunos en el año,
los días como hoy,
en los que te recuerdo
apesadumbrada y triste.
Vos no querías verme así,
y yo trato de no herirte.
Porque a pesar de todo
te siento aún cercano.
Mas hoy estaríamos celebrando
lo que ya hace tantos años
no se puede...
Podríamos mirarnos
y reir
por tu calvicie,
podríamos besarnos las manos
como tantas veces,
y yo te contaría de mis hijos,
y vos me darías directrices
para criarlos cada vez más libres,
soñando como habías soñado
que podrías haber sido su padre.
No fueron todos nuestros sueños
realidades compartidas
pero el amor que nos tuvimos,
fuera de todo tiempo,
de las noches en las que
no nos descubrimos,
sigue aquí, tan vivo,
a pesar de las partidas.
Mi corazón quedó petrificado
el día en que dijeron que habías muerto,
otros quereres tuve,
¿pero Amor?
Amor, sólo el nuestro.
Cada veintiocho de enero
en los que no he podido ni podré
brindar con vos por tu año nuevo
en esta Tierra, siento el desconsuelo.
Y aunque creo que andarás por ese cielo,
donde los espíritus no mueren,
cada veintiocho de enero
siento que una gran parte de mí,
la que te pertenece, también se ha ido
dejando aquí
sólo estos despojos de mi cuerpo.
que profundo y sentido poema, se me desgaja pensar todo esto, besos guapa
 

No, si no son todos,
son algunos en el año,
los días como hoy,
en los que te recuerdo
apesadumbrada y triste.
Vos no querías verme así,
y yo trato de no herirte.
Porque a pesar de todo
te siento aún cercano.
Mas hoy estaríamos celebrando
lo que ya hace tantos años
no se puede...
Podríamos mirarnos
y reir
por tu calvicie,
podríamos besarnos las manos
como tantas veces,
y yo te contaría de mis hijos,
y vos me darías directrices
para criarlos cada vez más libres,
soñando como habías soñado
que podrías haber sido su padre.
No fueron todos nuestros sueños
realidades compartidas
pero el amor que nos tuvimos,
fuera de todo tiempo,
de las noches en las que
no nos descubrimos,
sigue aquí, tan vivo,
a pesar de las partidas.
Mi corazón quedó petrificado
el día en que dijeron que habías muerto,
otros quereres tuve,
¿pero Amor?
Amor, sólo el nuestro.
Cada veintiocho de enero
en los que no he podido ni podré
brindar con vos por tu año nuevo
en esta Tierra, siento el desconsuelo.
Y aunque creo que andarás por ese cielo,
donde los espíritus no mueren,
cada veintiocho de enero
siento que una gran parte de mí,
la que te pertenece, también se ha ido
dejando aquí
sólo estos despojos de mi cuerpo.
Manglar de trissteza, querer esa secuencia donde se
formar el recuerdo que es como interludioa alado
fonema de sensacins. felicidades. luzyabsenta
 

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