Cruzar La Noche
Poeta asiduo al portal
Ninguna despedida es tan dolorosa como aquella que se aplaza indefinidamente…
Es un morir a plazos,
conocer la fecha de la cita ante el cadalso
para volver a posponerla.
Retrasar lo inevitable,
ese adiós que negamos
reconocer
en esos besos carentes de pasión,
en ese sexo sin pasión,
las miradas ausentes,
la ausencia de contacto
físico, emocional.
Engañarnos al no querer
reconocer que se arrastra
el cadáver de un amé.
Es un morir a plazos,
conocer la fecha de la cita ante el cadalso
para volver a posponerla.
Retrasar lo inevitable,
ese adiós que negamos
reconocer
en esos besos carentes de pasión,
en ese sexo sin pasión,
las miradas ausentes,
la ausencia de contacto
físico, emocional.
Engañarnos al no querer
reconocer que se arrastra
el cadáver de un amé.