Te amo
Te amo así como se ama el aire que respiramos
sin darnos cuenta de su necesidad y existencia,
no con ese amor loco, revoltoso
sino con ese otro, tranquilo
que se mete en el alma
como un soplo de energía
que desordena todos tus espacios
y me hace sonreír como una tonta
sólo al imaginar tu sonrisa.
Tu nombre
fluye a borbotones por mi sangre
como una abeja
libando de todos mis poros la alegría.
Tu nombre se instala en mis ojos
y cada vez que lo escucho
me deja un sabor dulce.
Hay días donde la mente
corre alocada y te olvida
y aún así una pequeña lucecita
se enciende cuando mí silencio
sin querer te nombra.
En el humo del café
llegas envuelto
en siluetas que se esfuman
como vos cada vez que quiero besarte y no puedo.
La mañana pasa lenta cuando recuerdo tu abrazo fuerte y tibio.