Bella es la caida
de los muros
circundantes a la fortaleza
comandada por el emperador
de la zona inexistente,
pese a que la realidad
de la dureza
que la destrucción implica,
las columnas y arcos
fueron desde un principio
conceptos alegóricos
que una premonición evocaba
dentro de la mente
del emperador de nada,
que trató de guiar las flotas
dentro de un mar de piedras.