James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
De la cama falda, sabanas de lino
como piel de carne que cubre el tocino,
y en el testamento escrito en fluidos,
el amor perdido se encuentra en los labios.
De la cama sexo, del sexo dormido,
del sueño prohibido que excreta
el sentido de la flor del pecho.
Y a cuentas de mapas de las tenues capas,
sabanas o colchas, la cama es un lecho
de cuerpos reunidos al acto perdido
de lo que es derecho.
En la cama flor se juega al amor
de cuerpos queridos, se estruja y se toca
la miel de la boca del sexo ofrecido.
Y en la cama fruto, en la cama inerte
el que juega a vida ganará una muerte.
De la cama el alma, dura como el mármol,
de la cama el árbol que en raíz de sueño
va alcanzando el cielo de nutrir pequeños
juegos de ramajes.
De la cama pluma que hace las cosquillas,
de la fe redonda de la paz oronda de centro rosquilla,
de lo desarmado del cuerpo desnudo
que en la flor del tacto da fruto del jugo.
Y en camas redondas, duras o muy blandas
recostadas almas se van a hacer peces
que en el mar parecen, unos ríen, crecen,
otros ya han tenido el cuerpo rendido
al propio fluido de la propia muerte.
Y en la cama fruto, en la cama inerte
el que juega a vida ganará una muerte.
Y en camas distintas o en camas iguales,
se tumban leales al sueño de auxilio.
Y en calma o en lucha el amor escucha
y alma es de ruido que inventa el sonido
que inicia el contacto. Y en estado uno
o en estado otro, la cama es un nudo
que nos ata a todos...
Y en la cama fruto, en la cama inerte
el que juega a vida ganará una muerte.
como piel de carne que cubre el tocino,
y en el testamento escrito en fluidos,
el amor perdido se encuentra en los labios.
De la cama sexo, del sexo dormido,
del sueño prohibido que excreta
el sentido de la flor del pecho.
Y a cuentas de mapas de las tenues capas,
sabanas o colchas, la cama es un lecho
de cuerpos reunidos al acto perdido
de lo que es derecho.
En la cama flor se juega al amor
de cuerpos queridos, se estruja y se toca
la miel de la boca del sexo ofrecido.
Y en la cama fruto, en la cama inerte
el que juega a vida ganará una muerte.
De la cama el alma, dura como el mármol,
de la cama el árbol que en raíz de sueño
va alcanzando el cielo de nutrir pequeños
juegos de ramajes.
De la cama pluma que hace las cosquillas,
de la fe redonda de la paz oronda de centro rosquilla,
de lo desarmado del cuerpo desnudo
que en la flor del tacto da fruto del jugo.
Y en camas redondas, duras o muy blandas
recostadas almas se van a hacer peces
que en el mar parecen, unos ríen, crecen,
otros ya han tenido el cuerpo rendido
al propio fluido de la propia muerte.
Y en la cama fruto, en la cama inerte
el que juega a vida ganará una muerte.
Y en camas distintas o en camas iguales,
se tumban leales al sueño de auxilio.
Y en calma o en lucha el amor escucha
y alma es de ruido que inventa el sonido
que inicia el contacto. Y en estado uno
o en estado otro, la cama es un nudo
que nos ata a todos...
Y en la cama fruto, en la cama inerte
el que juega a vida ganará una muerte.