Introspectivo.
Poeta adicto al portal
El humo de incienso
me abraza los pies.
Fumé demasiado,
no se si un atado, dos o tres.
La noche se pone fiera
y a la luna la entierran
unas nubes de plomo
a mis costados:
solo yuyo y oscuridad
Mis zapatos
envueltos de arcilla
se fuerzan por caminar.
El camino se vuelve lento y ciego
como para el que camina
en el fondo del mar
Las paredes de este laberinto
te pueden matar,
si no sigues tu instinto
la noche te puede tragar.
El cielo no es mas amigo
cuando sus estrellas están apagadas.
Me fío, de un pullover destejido
en el puño y el cuello, mi único abrigo
y mi alma
que arde en llamas.
me abraza los pies.
Fumé demasiado,
no se si un atado, dos o tres.
La noche se pone fiera
y a la luna la entierran
unas nubes de plomo
a mis costados:
solo yuyo y oscuridad
Mis zapatos
envueltos de arcilla
se fuerzan por caminar.
El camino se vuelve lento y ciego
como para el que camina
en el fondo del mar
Las paredes de este laberinto
te pueden matar,
si no sigues tu instinto
la noche te puede tragar.
El cielo no es mas amigo
cuando sus estrellas están apagadas.
Me fío, de un pullover destejido
en el puño y el cuello, mi único abrigo
y mi alma
que arde en llamas.