Ramas rotas
se cruzan en el camino
acotando el paseo.
Como en la vida,
aprenderé a cortar las ramas
sin que me dañen;
plantaré rosales en las veredas,
esos rosales blancos que crecen silvestres
y que son los primeros que florecen,
pero sus espinas pinchan;
un pinchazo leve, que apenas sientes.
Me enredaré como la hiedra,
por los troncos de los arboles,
y divisaré
el campo y el cielo,
como los pájaros.
se cruzan en el camino
acotando el paseo.
Como en la vida,
aprenderé a cortar las ramas
sin que me dañen;
plantaré rosales en las veredas,
esos rosales blancos que crecen silvestres
y que son los primeros que florecen,
pero sus espinas pinchan;
un pinchazo leve, que apenas sientes.
Me enredaré como la hiedra,
por los troncos de los arboles,
y divisaré
el campo y el cielo,
como los pájaros.
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