BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo accedo a los desvanes
escatológicos, sufro vacilantes
renuencias de místicas desaprovechadas,
en tiempos del cloruro y el potasio, mi alma
eleva su cántico de cianuro y azufres envueltos.
Yo sufro el mítico cansancio de aves acuáticas,
que fingen su agonía derribando muros sobre
escuelas emuladas. Y voy de calvario en calvario,
como un Cristo cuyo nombre ha desaparecido.
Y voy de sangre en sangre vomitando placentas,
elogiando industrias provechosas como plantas
eclosionadas. Finjo comprometido la veracidad
de las ruedas, el rocío impetuoso que baña mi alcoba,
estancias vívidas que el aire emplaza a su secretismo.
Yo accedo a los fragmentos de simas oportunas, y creo
y descreo un millón de veces-.
©
escatológicos, sufro vacilantes
renuencias de místicas desaprovechadas,
en tiempos del cloruro y el potasio, mi alma
eleva su cántico de cianuro y azufres envueltos.
Yo sufro el mítico cansancio de aves acuáticas,
que fingen su agonía derribando muros sobre
escuelas emuladas. Y voy de calvario en calvario,
como un Cristo cuyo nombre ha desaparecido.
Y voy de sangre en sangre vomitando placentas,
elogiando industrias provechosas como plantas
eclosionadas. Finjo comprometido la veracidad
de las ruedas, el rocío impetuoso que baña mi alcoba,
estancias vívidas que el aire emplaza a su secretismo.
Yo accedo a los fragmentos de simas oportunas, y creo
y descreo un millón de veces-.
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